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Mira Vigo

Tiempos idos que volverán

Fernando Franco

Fernando Franco

Tiempos idos que volverán

Hoy os traemos esta imagen del fotógrafo Víctor Cameselle que raptamos del pasado reciente, solo hace dos o tres años, porque en esta orfandad de encuentros que nos trajo la pandemia, nos produjo nostalgia de tiempos perdidos pero que publicamos con la esperanza cierta de que pronto volverán. La foto es de una peña de amiguetes en las fiestas de San Blas, y muestra alegría, camaradería, cordialidad... esa confraternidad que guardamos por culpa del virus en la nevera de los afectos.

Goián, de cumpleaños varios

¡Malhadado coronavirus, me dice Mané Villa desde Goián, malhumorado porque la pandemia impida celebrar en esa vecindad miñota en que nacieron artistas como Xavier Pousa o Eliseo Alonso (por citar a los que ya se fueron) el aniversario del egregio pintor Antonio Fernández, allí nato tal día como hoy hace 139 años. Y es que hasta hace poco tenían la esperanza de colocar en la plaza de su nombre un conjunto monumental en bronce de Magín Picallo además de celebrar otros actos. Los tenía previsto la asociación cultural que también lo lleva y Mané pilota con devoción y soltura, con el respaldo del concello de Tomiño, sin que falte el mecenazgo de Juan Peixoto. ¡Hombre, querido Peixoto, viverista decano del Tomiño todo, pero si hoy es tu cumpleaños! Vaya día hoy, de san Onésimo y santa Maruta en que además de Antonio Fernández y Peixoto nacieron allí su nieta Zoe Peixoto, Antonio Amado, Olga Barros... como en Gondomar lo hacía Manolo Moreira fundador del “Catro Camiños” , en Ourense el jurisconsulto Nemesio Barxa o un servidor en Vigo. Y vaya mes en que celebrarán su setenta cumpleaños Isabel Preysler y Carmen Martínez Bordiú. Pero hablamos de Goián, cuyo cocido de Carnaval tampoco pudimos atacar por el virus, esa tierra “raiana” en que hubo bar llamado Casa Cuartel con bandera con lema “Todo por la tapa”.

 Cuqui Piñeiro Emporium

Y si hablamos de Goián injusto sería no citar a Cuqui Piñeiro, a la que no veo hace un caudal de años pero que recuerdo con alegría. Y es que Cuqui, nacida allí porque allí vivió su padre, el grande escultor Xoán Piñeiro, levantó en el taller paterno un emporio: la Fundición Arte Bronce, la única de Galicia, y a la que acuden escultores, instituciones y particulares para convertir en realidad sus ideas y bocetos en escayola. De su horno han salido conocidas piezas de obra pública como la estatua de Emilia Pardo Bazán en los Jardines de Méndez Núñez de A Coruña (un trabajo de Manolo Ferreiro), o el capitán Nemo que adorna el puerto pesquero de Vigo (obra de José Molares). Gran trabajo el de Cuqui, digno de reseñar en más amplio espacio.

Y Raquel Gamallo, de moda

No soy usuario de Facebook, no me entero de nada por esa vía ni lo pretendo por ahora salvo cuando algunos llegan a mi correo y hago clic a ver qué pasa. Así me enteré del cumpleaños ayer de Raquel Gamallo Riveiro, a la que poco conozco personalmente pero de la que siempre he pensado por lo que leo aquí y allá (y cuando la veo) que es luchadora de naturaleza, mujer que no se deja abatir ni por los estragos laborales del virus y una activista en el mundo de la moda y todo lo que le rodea. Lo último que sé de ella es la organización de Pontemoda y que este fin de semana comienza otro curso de Pasarela en Pontevedra. Necesitamos gente así en Galicia, de esa que refuerza nuestras fibras creativas. Felicidades, Raquel.

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