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La "vivienda obrera", un “legado” de la historia industrial de Vigo

La petición de cuatro áreas de rehabilitación en Beiramar, Espiñeiro-Teis, San Pablo y San Roque incluye 100 edificios con 807 casas de más de cincuenta años

Una pista de gimnasia en el pabellón de la Etea. El Concello repartirá casi dos millones de euros entre los distintos clubes deportivos de la ciudad. Según detalló el alcalde, 925.000 euros serán para el deporte de base; 496.000 para clubes de élite; 40.000 para deportes urbanos; 125.000 para la Fundación Vide y 308.000 para las escuelas deportivas municipales. Caballero visitó el pabellón deportivo de Etea donde el gobierno municipal acaba de instalar una pista de gimnasia acrobática por 51.425 euros. | FDV

Una pista de gimnasia en el pabellón de la Etea. El Concello repartirá casi dos millones de euros entre los distintos clubes deportivos de la ciudad. Según detalló el alcalde, 925.000 euros serán para el deporte de base; 496.000 para clubes de élite; 40.000 para deportes urbanos; 125.000 para la Fundación Vide y 308.000 para las escuelas deportivas municipales. Caballero visitó el pabellón deportivo de Etea donde el gobierno municipal acaba de instalar una pista de gimnasia acrobática por 51.425 euros. | FDV

El gobierno local intenta, por segunda vez, que la Xunta amplíe el censo de Áreas de Rehabilitación Integral (ARI) de Vigo. A las ya existentes de Casco Vello, Bouzas, Coia y Santa Clara, quiere sumar las de Beiramar, Espiñeiro-Teis, San Pablo y San Roque. Estas cuatro formaban parte de una petición inicial de seis que fue desestimada por la Xunta en noviembre, un rechazo que el alcalde, Abel Caballero, no descarta llevar a los juzgados porque “se deja a muchas familias de escasos recursos sin la posibilidad de acondicionar sus casas”.

Los cuatro barrios elegidos concentran un total de 100 edificios, con 807 viviendas que ocupan unos 50.000 metros cuadrados y todos ellos reúnen, según el Concello, una condición común: son “viviendas obreras, fuertemente vinculadas con la propia historia de la ciudad de Vigo, son u legado de las diferentes etapas fundamentales de su crecimiento”.

Construidas entre los años cuarenta y 1975, presentan, según explicó ayer el alcalde, deficiencias en accesibilidad, conservación y de otro tipo, por lo que se aboga por su rehabilitación con las ayudas oficiales de los planes de vivienda. Estas casas (386 en Espiñeiro, 271 en San Roque, 80 en San Pablo y 70 en Beiramar) “fueron realizadas en la mayor parte de los casos por iniciativa del Instituto Nacional de Vivienda y de la Obra Sindical del Hogar, así como las construidas por las industrias para poder albergar a sus trabajadores cerca de las empresas, fábricas o astilleros”. Este es uno de los argumentos que esgrime el Concello para defender su rehabilitación.

Además, el gobierno local ha aprobado el proyecto de rehabilitación de la Rúa Alta 23 para la construcción del nuevo Centro de Formación por 693.360 euros, con una superficie total construida de 409 m² y un plazo de ejecución de ocho meses. “El centro –entre la Rúa Alta y la Plaza de Pescadores– se dedicará a brindar formación a las personas que necesitan actualización y adaptación a los nuevos oficios”, dijo el alcalde.

Una pista de gimnasia en el pabellón de la Etea

El Concello repartirá casi dos millones de euros entre los distintos clubes deportivos de la ciudad. Según detalló el alcalde, 925.000 euros serán para el deporte de base; 496.000 para clubes de élite; 40.000 para deportes urbanos; 125.000 para la Fundación Vide y 308.000 para las escuelas deportivas municipales. Caballero visitó el pabellón deportivo de Etea donde el gobierno municipal acaba de instalar una pista de gimnasia acrobática por 51.425 euros.

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