el frío a la lluvia. Vigo se despide de un enero de manual, con temperaturas bajas y borrascas intensas que ayer sumaban 125 litros por metro cuadrado (l/m2) en el centro de la ciudad, algo más que el año pasado. También con un buen puñado de temporales con nombre propio. Si el mes arrancó con “Filomena”, que dejó temperaturas mínimas en el centro, donde los termómetros llegaron a bajar de cero grados; se despide de la mano de “Justine”, borrasca que ayer aterrizó acompañada de instantes con fuertes aguaceros y viento.

A última hora de la tarde Meteogalicia registraba en el centro de Vigo –en su estación de Avenida de Madrid– una acumulación de agua de algo más de cinco litros por metro cuadrado (l/m2) con instantes de intensas lluvias a primera hora de la mañana, entre las nueve y media y once. En cuanto a las rachas de viento, llegaron a alcanzarse rachas máximas de hasta 66,2 kilómetros por hora (km/h) en la zona del puerto. Los bomberos tuvieron que realizar de hecho algunas intervenciones tras recibir avisos de una antena y cableado desprendidos y dos árboles afectados también por el temporal.

Las consecuencias de “Justine” se dejaron sentir en otros puntos de Galicia, donde se registraron lluvias copiosas y rachas de viento que oscilaron entre los 70 y 100 km/h. En previsión de su impacto, la Xunta de Galicia declaró la alerta roja en la zona de A Mariña y Costa da Morte. En las Rías Baixas se activó la naranja.

Las olas que sacudieron Samil permitieron ver algunas estampas peculiares, como un grupo de kite-surfistas entrenando en la playa. Meteogalicia prevé que las lluvias se mantengan hoy y, al menos, durante el inicio de la semana. Las temperaturas se moverán de 11 a 15º.