Tras no publicar los resultados del pasado mes de junio por las elecciones autonómicas y la pandemia, la Consellería de Sanidade hace públicas hoy las listas de espera de esta fecha y las del cierre del atípico año 2020. La espera media para entrar en quirófano en el Chuvi solo sube cinco días, hasta los 66,3. Para una primera consulta con el especialista, la ciudadanía espera 41 jornadas, casi diez menos que el 31 de diciembre de 2019.

En Povisa, la demora quirúrgica crece en una semana y un día, hasta los 70 días, pero está por debajo de la media gallega, que se sitúa en 72,9.

Sin embargo, en un año en el que la actividad asistencial ha estado muy alterada por la pandemia, las comparaciones con anteriores ejercicios no revelan con precisión la realidad. El gerente del Sergas en Vigo, Javier Puente Prieto, reconoce que "una menor frecuentación de la ciudadanía a los servicios sanitarios conlleva una disminución de las indicaciones de entrada en la lista de espera". También apunta a "la priorización quirúrgica de los pacientes que llevaban más tiempo esperando". "Estos dos factores [...] contribuyen a que, en el cómputo global, los tiempos de espera media sean muy similares a los del año pasado", resume. De hecho, no hay ningún paciente que esté en espera desde hace más de un año por segundo año.

De todos modos, destaca que son unos datos que "superaron" sus expectativas, "dado que, a pesar del efecto de la pandemia de la COVID-19 y de la obligada reducción de actividad, se consiguió remontar y mantener las demoras medias similares a las del pasado año". Para comprobar el alcance real, habrá que esperar a que Sanidade haga públicos los datos de actividad durante 2020 y compararlos con el ejercicio anterior.

Son 6.824 los pacientes pendientes de una operación en el CHUVI, 382 menos que en 2019. Las demoras en los pacientes más graves empeoran ligeramente -dos días más-, pero se mantienen dentro de los objetivos del Sergas -30 días- con 22,8 jornadas.

Aguardando por una consulta hay 12.671 personas menos, una reducción del 34% hasta 24.251 personas. En las pruebas, el Sergas sí admite la necesidad de mejorar.