Salvo ir al colegio, a trabajar o a la iglesia, con las medidas de seguridad correspondientes, la mayor parte de las actividades cotidianas de los vigueses quedan constreñidas a unas normas y horarios cuya severidad solo se superó en el confinamiento domiciliario de marzo a junio. Un cierre perimetral municipal, el comercio debe bajar la persiana a las 18.00 horas, el toque de queda es a las diez de la noche, la hostelería está cerrada (salvo para el take away) al igual que los cines o los locales culturales hasta el 17 de febrero, la universidad queda en hibernación y los deportistas ya no tienen excusas para hacer running o bici sin mascarilla. Son algunas de las numerosas medidas adoptadas por la Xunta para contener el galope pandémico y a las que han tenido que amoldarse los ciudadanos.

El plan B de los comercios gallegos Agencia ATLAS

El pulso urbano se atempera, en sus dos acepciones de la RAE –moderar, templar; y acomodar algo a otra cosa– y se adapta a los nuevos ritmos sanitarios. Muchos deportistas han tenido que cambiar el gimnasio por los aparatos ubicados en los parques y muchos trabajadores ya abandonan los escritorios de sus oficinas por la mesa de la cocina, desde la que teletrabajan.

El Concello, la Zona Franca y muchas otras instituciones y empresas han optado por recuperar esta modalidad telemática, mientras que la cadencia administrativa, deportiva, cultural o social también se aclimata. Es el caso de las instalaciones municipales. De entrada, la programación de Vigocultura, que iba a comenzar a principios de febrero queda en suspenso hasta nuevo aviso. Y las dependencias del Concello, desde bibliotecas a piscinas, cierran o reducen al máximo su actividad.

El alcalde de Vigo, Abel Caballero, anunció ayer todas las medidas para dar cumplimiento a la normativa de la Xunta para hacer frente a la crisis sanitaria. Así, las escuelas municipales de Teatro, Música, Danza y EMAO (Artes y Oficios) ya pasan a la docencia on line, aunque las instalaciones no cierran, ya que los profesores darán clases de forma electrónica desde allí. Además, las bibliotecas y salas de estudio de Navia y Mar de Vigo cerrarán durante las próximas tres semanas.

En materia deportiva, solo abren pabellones deportivos, campos de fútbol y la piscina del Carmen. Y con condiciones: son instalaciones en las que entrenan y compiten los equipos y deportistas que participan en competiciones estatales; el uso de vestuarios y duchas está restringido a estas mismas competiciones, con un límite de ocupación del 30%; no se permite el uso de vestuarios o duchas en los entrenamientos. y las instalaciones abiertas cerrarán a las 21.30 horas.

Además, los deportistas individuales podrán entrenarse cuando acrediten mediante certificado expedido por la federación correspondiente que participan en competiciones nacionales o internacionales con calendarios formalmente aprobados. Deberán presentar el certificado federativo que lo acredite y una declaración responsable que confirme la realización de pruebas serológicas cada 14 días.

Las instalaciones que cierran son las piscinas de Lavadores, Teis y Valadares; gimnasios del Carmen y Berbés, y centros Maisqueauga de Barreiro, Florida y Navia.

Por su parte, todas las instalaciones culturales quedan cerradas al público y solo se mantiene la atención telefónica y telemática: Auditorio Municipal, Casa das Artes (Archivo Pacheco, Colección Luis Torras y Fundación Laxeiro), Casa Galega da Cultura (incluido el Museo Fernández del Riego), Pinacoteca Francisco Fernández de Riego y Verbum. La Biblioteca Municipal Neira Vilas mantiene unos servicios mínimos y la programación de Vigocultura se suspende, a la espera de futuras normas.

El MARCO cierra al público, aunque continúa con visitas virtuales a las exposiciones de Manuel Vilariño y Celeste Garrido, accesibles a través de la App Vigo, que incluirán nuevos itinerarios de actualización de contenidos en la plataforma. El Clube de Lectura continúa on line, a través de la plataforma Zoom, y el curso de cine en marcha se reanudará después del 17 de febrero.

Los centros de distrito permanecen abiertos aunque no se permite el acceso público y estarán operativos para brindar apoyo e información a la ciudadanía, concertar citas para servicios municipales, renovar el DNI o acudir al médico. Se suspende la actividad formativa y los talleres que se impartían en los centros, aulas de lectura, estudio o informática. Solo sigue la actividad asistencial (curso de psicoterapia de la Red de Mulleres Veciñais contra os malos tratos) o la selección de personal para un taller de empleo. En el servicio telefónico 010 se reduce la presencia de personal y se aplica el teletrabajo.