2021 arranca en la cresta de la tercera ola y, en apariencia, impermeable a los consensos. Ni una sola de las casi diez mociones que ayer pasaron por el pleno municipal, el primero del año y en el que el COVID volvió a ocupar un protagonismo aplastante, consiguió salir adelante con el respaldo unánime de los cuatro partidos que conforman el arco local: PSOE, PP, Marea de Vigo y BNG. Se aprobaron propuestas, alguna incluso sin votos en contra, pero ninguna de las ocho iniciativas del capítulo de mociones conquistó el consenso suficiente para salir adelante “limpia”, sin vetos o abstenciones.

De las ocho, de hecho, solo prosperaron la presentadas por el grupo socialista, que contó en varias de sus mociones con el respaldo de BNG y Marea, pero no el de los populares. Ocurrió así por ejemplo con dos de las propuestas del PSOE dirigidas a la Xunta, una para reclamar un programa de cuatro años que planifique la “reforma integral” de los colegios de Vigo; y la otra para exigir un aumento de los fondos destinados al Servicio de Axuda no Fogar. En ambos casos votaron a favor PSOE, BNG y Marea y en ambos, también, se abstuvo el PP.

El mismo resultado cosechó otra de propuesta socialista que exige a la administración autonómica la instalación de un semáforo en el cruce de Avenida de Galicia con el Camiño Cascalleira, en Teis. Aunque con reparos – “¿Es este el único problema de movilidad en Vigo? Hay viales de otras administraciones que también requieren soluciones”, llegó a cuestionar Rubén Pérez, de Marea–, la moción salió adelante únicamente con la abstención del PP, que afeó a la administración local que carezca de un plan de seguridad viaria. “Quieren desviar la atención para no hablar de lo importante, que no hay policía suficiente ni invierten en seguridad vial”, censuró el concejal popular, Jesús Marco González.

Otra de las propuestas presentadas por el grupo del Gobierno local que salió adelante con apoyo de BNG y Marea fue la que insta al Puerto a “paralizar cualquier iniciativa que suponga nuevos rellenos” y buscar fórmulas para rentabilizar al máximo el espacio en las terminales. “El puerto tiene un papel fundamental, pero no se justifica cualquier intervención. Está en un espacio sensible, en la ría, y hay estudios que ponen de manifiesto la necesidad de tratarlo de una forma muy cuidadosa porque se está degradando”, argumentó la concejala de Urbanismo, María Xosé Caride, quien lamentó que el Concello se haya enterado de algunos de los planes de Praza da Estrela “por la prensa”.

“Hay otras formas a corto y medio plazo para ganar espacio existente”, recalcó Caride. En su moción se propone de hecho emprender un análisis de qué actividades ahora instaladas en la terminal podrían estar “en cualquier otro polígono industrial de Vigo”.

Aunque el PP incidió también en que su partido se opone a “los rellenos en contra de la ciudad” y reivindicó que desde que Feijóo preside la Xunta no se emprendió ninguno, su portavoz local, Alfonso Marnotes, tildó la moción socialista de “bandazo” del Gobierno local. “Supone desechar definitivamente el Plan Nouvel. Es Caballero rectificándose a sí mismo. No vamos a participar en esta ceremonia de la confusión, de lavado de cara”, recalcó el representante popular.

Desde la bancada de Marea, Rubén Pérez celebró la propuesta socialista, aunque le reprochó que no incluyera la Plisan. “Se planteó para aliviar espacio en el puerto”, reivindicó el portavoz antes de reclamar un respaldo de las diferentes instituciones a la plataforma logística. Sobre los rellenos, recalcó que 2021 –en plena tramitación del DEUP– es un “momento histórico” para que el Gobierno local muestre su rechazo. En una línea similar el portavoz del BNG, Xabier P. Igrexas, celebró también el “cambio de posición” del Concello. “Lo agradecemos. El tiempo de los rellenos terminó”.

Peor suerte corrió la moción presentada por los nacionalistas y centrada en la AP-9, su impacto en el acceso a Vigo y los peajes. La propuesta se topó con los votos en contra del PSOE. Igrexas recordó que el pacto de investidura firmado en Madrid hace ya un año entre su formación y los socialistas contemplaba una serie de mejoras en la autopista, incluidas bonificaciones y la supresión del pórtico de Redondela. “En lugar de aplicar el acuerdo han permitido una subida del 1% en los peajes”, reprochó el primer edil a las filas del PSOE: “Han tenido un año. Ahora vienen con excusas burocráticas”. Caride, a su vez, censuró al BNG que votase en contra de los Presupuestos Generales de 2021 y tildó la iniciativa de “incompresible”. “Es un intento de lavado de cara del BNG. Viene imponiendo cosas que van más allá del acuerdo de gobierno”.

El mayor punto de fricción entre los diferentes partidos volvió a estar relacionado sin embargo con el COVID, la posibilidad de destinar ayudas directas a comerciantes y hosteleros, las competencias de las diferentes administraciones en la materia o los detalles del conocido como “modelo Valencia”. El PSOE impulsó una moción para reclamar a la Xunta que transfiera al Concello 25 millones para la “inmediata convocatoria pública de ayudas”. En el turno de votación el PP la rechazó. Minutos más tarde los propios populares presentaban otra iniciativa que contempla el “apoyo coordinado” de Xunta, diputaciones y concellos para atajar la crisis.

A lo largo de la sesión salió adelante también la incorporación al archivo de audio de los plenos, se abordó las deficiencias en colegios de la ciudad –entre ellos el causado por la caldera del Otero Pedrayo, desfasada– o la elaboración de un plan director del arbolado.