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Rehabilitar viviendas, en la buena dirección

Combatir el cambio climático es urgente. La Unión Europea lo ha convertido en la principal prioridad. Sus objetivos son claros, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en el 55% para 2030 y alcanzar la neutralidad climática en el 2050. Parte de la contaminación con gases de efecto invernadero, en torno a un 36% proceden del parque de viviendas, siendo también responsables del 40% del consumo de energía. Por ello, la rehabilitación energética de edificios está en la agenda de actuación de los 27 países miembros. Y los fondos europeos para la recuperación le darán un potente impulso.

En el caso de España, nuestro país cuenta con más de 25 millones de viviendas, de las que sólo el 6% se considera eficiente. La situación actual no es sostenible. Por ello, el Gobierno ha decidido actuar y destinará 5.300 millones de euros, procedentes del fondo europeo de recuperación, a la rehabilitación energética de viviendas. La medida es adecuada. La reducida tasa de rehabilitación anual, menos de 30.000 viviendas anuales (0,11%) y la evidente obsolescencia de los edificios muestra lo acertado de la iniciativa. Además, esta propuesta también se encamina a vencer la pobreza energética que en España afecta a siete millones de personas que no pueden mantener una temperatura adecuada en sus viviendas.

El Plan de rehabilitación y regeneración urbana tiene un objetivo prioritario hacer más eficientes energéticamente 480.000 viviendas en los próximos tres años. Su diseño también persigue mejorar la accesibilidad y la cohesión social en el territorio. Su ámbito de aplicación es extenso, abarca desde la renovación de vivienda o edificios hasta barrios completos, pasando por la rehabilitación de espacios comunes y edificios públicos, con especial atención a inmuebles sanitarios y educativos. Asimismo, reserva una partida para Agenda Urbana dirigida a las corporaciones locales para que den respuesta a problemas de habitabilidad, vivienda social, accesibilidad, movilidad o eficiencia energética. La transversalidad y el gran alcance del Plan demandan la eficaz cooperación entre los distintos niveles institucionales, así como también de estos con los agentes económicos y sociales para que se alcancen sus objetivos.

Este Plan impulsará como nunca la rehabilitación de viviendas, contribuyendo a mejorar la eficiencia energética y combatir el cambio climático en España. Además, al ser el sector de la construcción muy intensivo en mano de obra se calcula que podría llegar a crear al menos 400.000 puestos de trabajo, de alcanzarse la inversión que realizan los restantes países europeos. Todo ello contribuirá, sin duda, a la reactivación de la economía tras la pandemia. Contamos con una oportunidad única: la inyección de una ingente cantidad de recursos procedentes de los fondos de recuperación de la Unión Europea y los presupuestos para 2021. La hoja de ruta del Gobierno es más que un impulso, garantiza la transformación completa de nuestra economía y sociedad, situando a la transición energética en el centro mismo de la transformación. Una propuesta social para un futuro más sostenible e inclusivo. Un futuro más verde para todas y todos.

*Diputada por Pontevedra Congreso de los Diputados y Doctora en Economía en Universidad Vigo

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