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Mira Vigo

En medio de Gaetan

Fernando Franco Mira Vigo

Fernando Franco Mira Vigo

Con los Conus, en su cocina

Ahí, en plena borrasca Gaetan, anterior al Hortensia, el barco mejillonero volvía a puerto en medio de un viento que soplaba sin descanso y que, tiempo después, lo haría con odio y sin piedad. El mar empezaba a estar tumultuoso, avisador de que pronto se oiría el estruendo del agua saltando sobre cubierta. Nuestro fotógrafo, Ricardo Grobas, amante del mar y navegante, enfocó su objetivo y pulsó el botón de disparo. Y ahí veis su foto espumeante.

Una comida con Sotomayor

¡Qué sorpresa, hallar dos piezas de Álvarez de Sotomayor en el Espacio Beni, ese pintor que algunos han considerado el mejor pintor gallego de todos los tiempos! Sí, sí. Me fui el otro día al Espacio Beni, que es esa especie de txoco laureado por la presencia del arte que el ex rallyman vigués Beni Fernández abrió en Dr. Cadaval, 27, donde antes estuvo la tapería Tal Como Vino. No es un negocio de hostelería ni nada que se le parezca pero Jaime López “Capitán” estaba allí cocinando unas mamillas guisadas para comer tres amigos y acabé comiendo con ellos con los protocolos COVID preceptivos. Beni se dedicó en su vida a ganar rallies y luego a representar las marcas de coches de más alto standing del mercado, pero su atracción por el arte fue otra de sus predilecciones. Y el arte te rodea por todas partes allí porque te puedes encontrar tanto una escultura de Leiro como de Álvaro de la Vega o Pazos, tanto una pintura de Leopoldo Novoa como de Lagares, Solveira, Rafael Alonso... Pero me llamaron la atención esas dos piezas que esperan un comprador de Álvarez de Sotomayor, de gran formato. Concretamente, un retrato del General Gómez Aldecoa, entonces Gobernador Militar de Vigo, realizada en verano de 1953; otra, un retrato al óleo de Luis Le Monnier de Caralt de ese mismo año. Beni, corredor, concesionario de las más altas marcas, coleccionista.

Con los Conus, en su cocina

Me invitó el amigo Jose Mari Peláez a una visita a la cocina de Conus, precisamente la víspera del malhadado día en que se cerraron los comedores de todos los restaurantes. Fue como una despedida frente a la entrada al Pazo de San Roque, en el 3 de la calle que lleva el nombre del santo patrón. Nos fuimos a La Mesa de Conus, ese espacio culinario en que comes rodeando al cocinero, Víctor Conus, mientras elabora sus platos. Allí conocimos a su padre, Javier Conus, propietario de los jamones Doña Lola en la sierra de Huelva, con ganadería propia y sus propios secaderos. Os cuento el menú degustación para abriros sanamente el apetito como se me abre a mí ahora que lo recuerdo. Empezamos por paleta de esa casa y seguimos con unas croquetas de la yaya, huevo a baja temperatura con garbanzos en aceite de chorizo y caldo de cocido, un abadejo con guisantes de huerta propia y pilpil, presa ibérica con arroz cremoso y trufa... ¡buf! Hizo bien Víctor Conus en dejar Cataluña por amor a una viguesa, y no renunciar a sus antecedentes andaluces en la cocina. Vinos, inesperados, de Huelva, un fino Espinapura de aperitivo y un Ricahembra dulce a los postres, con un Atalaya de Camino de Almansa para la comida.

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