El COVID manda, así que no hubo besos, abrazos ni apretones de manos. Sí choque de codos, foto conjunta y sobre todo buenas palabras y ofertas de diálogo y mano tendida; eso sí, siempre con una posdata en la que cada cual reivindicó el peso la administración que abandera. La primera reunión entre el alcalde, Abel Caballero, y la delegada de la Xunta, Marta Fernández-Tapias, ofreció ayer un guiño entre ambas instituciones, la local y autonómica, poco habitual.

Se celebró poco antes de mediodía, en Alcadía, y dejó varias fotos para la hemeroteca. Por ejemplo, la que muestra cómo la delegada entrega al alcalde un obsequio institucional, una cazadora con el logo de la Xunta de Galicia y el Xacobeo 2021. Desde hacía tiempo Fernández-Tapias –quien se estrenó en el cargo en septiembre– venía lamentando que el primer edil no hubiese accedido aún a recibirla. La cita llegó con el 2021 y en ella no solo estuvo presente Caballero. Acudió también María José Caride, concejala de Urbanismo, una de las áreas municipales más lindantes con la Xunta. La reunión duró cerca de 40 minutos y a modo de colofón dejó valoraciones de una y otra parte, en tono conciliador, pero con “posdata” incluida.

“El ambiente, cordial. Le planteé que, como es natural, la relación del alcalde de Vigo tiene que ser con el gobierno de Galicia directamente, pero que todo aquello que la delegada de la Xunta pueda hacer defendiendo la ciudad bienvenido sea”, explicó Caballero: “Le pedí expresamente que defienda la ciudad, que no sea una delegada de la Xunta para defender la Xunta”.

Los contactos entre ambas partes a partir de ahora, apuntó Caballero, pasarán “sustancialmente” por la concejala de Urbanismo. A renglón seguido, el alcalde recordó que aún no ha recibido respuesta de San Caetano a sus 35 reivindicaciones para Vigo y marcó distancias con Feijóo. “Mantengo que no tendré ninguna reunión con el presidente de la Xunta en tanto no dé muestras de que va a cambiar su actitud con la ciudad”.

Un mayor diálogo entre Xunta y Concello es lo que reclamaba poco después de la cita Fernández-Tapias, que incluso planteó agendar reuniones trimestrales y grupos de trabajo entre ambas administraciones. “La colaboración es la única vía”, incidió en una nota en la que reivindica la inversión de la Xunta en la ciudad.

En el mismo comunicado la Xunta insiste en su oferta de que Vigo se sume al “plan de cooperación” para la hostelería siguiendo el modelo valenciano. “Lo acepto tal y como está hecho en Valencia. Todo se transfiere al Concello y da las ayudas”, señalaba poco después Caballero. Sobre el Ifevi, explicó que el proyecto de la Xunta es el mismo que aprobó el patronato, sin instalación deportiva, y advirtió que sería necesario un cambio de uso que acarrearía retrasos. También se refirió a la ETEA, en la que reclama tramitar el PS1 y cuestionó la ubicación del geriátrico, para el que ofreció terreno al lado del mercado.