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Vigo se arma ante el envejecimiento: 600 nuevas plazas en geriátricos

Vigo se arma ante el envejecimiento: reforzará su oferta de geriátricos con 600 nuevas plazas

Vigo se arma ante el envejecimiento: reforzará su oferta de geriátricos con 600 nuevas plazas C. Prego

Si en 2035 se diese un paseo por la comarca lo más probable es que una de cada tres personas con las que se cruce hayan superado ya la edad de jubilación. Es más, según los datos del Instituto Galego de Estadística (IGE), de cada diez vecinos que le salgan al paso, al menos uno habrá soplado las ochenta velas. Vigo envejece. Galicia entera, en realidad. Y con ella buena parte de España y el resto de Europa. Para mediados de siglo el escenario más optimista pinta que aproximadamente el 11% de la población gallega pase de los 80 años y la edad media del país se sitúe –según datos del INE– en 48 y medio. Derivadas de ese escenario, bautizado como “invierno demográfico”, surgen dos tendencias, muy ligadas entre sí y que cobran fuerza desde hace ya tiempo: el desarrollo de la Silver economy, movida por los consumidores de mayor edad; y el aumento de la red de servicios con los que se busca, precisamente, atender a esa población más envejecida.

Vigo, cabecera de una comarca en la que –de cumplirse las previsiones del IGE– en década y media residirán 9.000 personas con más de 90 años, ofrece un buen ejemplo. En la ciudad toman forma –en diferentes niveles de ejecución– cuatro proyectos de grandes residencias para la tercera edad. Una vez activadas sumarán 570 plazas, un tercio de las que existen ya ahora. A día de hoy la Consellería de Política Social contabiliza en el municipio algo más de 1.650 plazas para mayores en 21 residencias.

La residencia de Emilia Pardo Bazán, que acaba de recibir licencia de primera ocupación.  | // R. GROBAS

La residencia de Emilia Pardo Bazán, que acaba de recibir licencia de primera ocupación. | // R. GROBAS

De los proyectos en marcha el más avanzado es el de Clece Vitam Vigo, ya construida en el número 116 de la calle Emilia Pardo Bazán. Urbanismo acaba de conceder licencia de primera ocupación a Thor Private Equity Spain S.L. para que el alojamiento se ponga en marcha. Desde Clece apuntan que sus responsables están trabajando con el objetivo de abrir las puertas de forma segura en primavera. Al menos en 2018, al recibir licencia de obra del Concello, se avanzaba que la residencia dispondría de 140 plazas y un garaje con capacidad para 37 vehículos. El presupuesto de ejecución se fijaba entonces en 2,87 millones de euros, con los que la firma planteaba levantar una superficie construida de 6.084 m2.

Otra de las infraestructuras más avanzadas es la de DomusVi en una parcela situada en el número 57 de la calle Pino, muy cerca del hospital Vithas Fátima. El proyecto se anunció a principios de 2018, cuando se avanzó que dispondría de 155 plazas para personas mayores y 7.000 m2 construidos a lo largo de nueve plantas en altura. Año y medio después, a mediados de 2019, trascendía la participación de Profand a través de la sociedad Inversiones Enbergar XXI. La inversión se situaba entonces en 6,1 millones de euros. Domusvi señala que se está trabajando ya en los sótanos –el calendario no ha sido ajeno al COVID– y en cuestión de meses se empezarán a levantar las primeras plantas con la vista puesta en finales de 2022, que es cuando espera tener listo el complejo.

Tomás Alonso. Promovida por Avantespacia –firma del conglomerado empresarial del fallecido Manuel Jove–, la residencia dispondrá de 125 plazas. | R. G.

Tomás Alonso. Promovida por Avantespacia –firma del conglomerado empresarial del fallecido Manuel Jove–, la residencia dispondrá de 125 plazas. | R. G.

La última en sumarse a la lista es la proyectada por Avantespacia en la calle Tomás Alonso, donde plantea construir un gran complejo residencial que sumará 62 viviendas y una residencia para mayores dotada de 125 plazas en 105 cuartos. La inversión total rondará los ocho millones de euros. Si bien Avantespacia maneja un calendario de dos años para rematar las obras de las viviendas, su trabajo en el geriátrico finalizaría algo antes. Una vez concluya su labor le pasará el relevo a la empresa que se encargará de la gestión del complejo. El geriátrico se sumará a la oferta local, fortalecida hace tres años con la inauguración de Ballesol, en Gran Vía.

Inyección de oferta para paliar una escasez de la que ya alertan los propios profesionales

Al igual que otras comunidades del país, Galicia necesita reforzar su oferta de residencias para la tercera edad. Lo advierte la propia asociación estatal de directores y gerentes de servicios sociales, que hace solo unos días calculaba con pelos y señales el déficit de las diferentes regiones de España. Según sus cálculos, en Galicia harían falta casi 15.000 plazas, lo que la sitúa como una de las comunidades menos preparada para el escenario que se avecina. “Siguen faltando más de 70.000 plazas residenciales en España”, concluye el informe. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud pasa por disponer de al menos cinco plazas de residencias por cada cien personas con más de 65 años. En Galicia ese ratio se sitúa por debajo, en 2,83. La asociación señala que la comunidad pasó de tener 20.432 plazas, tanto privadas como públicas, en 2010, a alcanzar las 23.381 dos años después. En 2017 bajó a 18.369 y en 2019 remontó hasta rondar las 19.900. La necesidad de residencias ha llevado a que la oferta de Vigo se haya reforzado en los últimos años. En marzo de 2018 se inauguraba, por ejemplo, Ballesol, que dispone de 117 plazas en sus instalaciones de Gran Vía; e impulsado también el complejo Bodia Boullosa Pardo de Vera. CCOO planteó reconvertir el antiguo policlínico Cíes en un geriátrico dotado de 120 plazas para mayores con cierta autonomía. La necesidad de alternativas ha alentado incluso nuevas fórmulas colaborativas, como el cohousing.

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