Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Las rampas mecánicas de Gran Vía disparan el uso del bulevar: suman 400.000 desplazamientos

Peatones en las rampas y mesas de la avenida de Gran Vía, ayer por la tarde. |   // J. LORES

Peatones en las rampas y mesas de la avenida de Gran Vía, ayer por la tarde. | // J. LORES

De ser un espacio sin apenas uso, con un enfoque más estético que práctico, a convertirse en uno de los puntos más transitados de Vigo y superar en volumen de peatones a muchos viales de la ciudad. En cuestión de un mes y medio escaso el bulevar de Gran Vía ha pasado de cero a cien. Al menos en lo que a uso se refiere en el tramo comprendido entre las calles Brasil y Venezuela. Los datos que maneja el Concello concluyen que desde el estreno de las rampas mecánicas, el 3 de diciembre, las rampas han registrado ya cerca de 400.000 desplazamientos. En la práctica se traduce en unos 9.100 viajes cada jornada, 378 por hora y media docena cada minuto. El período coincidió con las semanas de Navidades, que aunque este año movilizaron a menos gente que otros diciembres y eneros a causa de las medidas anti-COVID, aumentó igualmente el trasiego de peatones por el centro de la ciudad.

Las cintas mecánicas se activaron hace cerca de un mes y medio, el 3 de diciembre, como una de las guindas del programa “Vigo Vertical”, con el que el Concello busca facilitar la movilidad en la ciudad y salvar su complicada orografía. La inversión en el proyecto rondó los 5,1 millones de euros y requirió de casi un año y medio de obras. El tramo, de 215 metros, transcurre entre la confluencia de Gran Vía con las calles María Berdiales y Brasil en su arranque y llega hasta el cruce con la calle Venezuela.

Los planes del Concello pasan en cualquier caso por darle continuidad hasta llegar a Plaza de España. La semana pasada el alcalde avanzaba que en breve, en cuestión de “días”, presentará un proyecto para instalar nuevos tramos de cintas en la avenida. Aunque no entran en detalles, desde el Concello confirman que “en los próximos días” se presentará la siguiente fase de las rampas, que llegarán hasta Plaza de España. Su propuesta pasa por mantener una estructura similar a la que ya existe, con cambios para diversificar colores. Se dará continuidad también al sistema de jardín cubierto, aunque se diversificarán las plantas para que el espacio ajardinado gane en variedad. Avanzan también que el proyecto incorporará “una sorpresa”, aunque sin aportar más datos.

Proyecto original

El proyecto original del Concello pasaba por que las cintas abarcasen toda la avenida, hasta la confluencia con la calle Urzáiz. Para conseguirlo planteó trasladar el Monumento al Trabajo, la conocida como escultura de Los Rederos, a la rotonda de Isaac Peral. Desde la Xunta se pusieron reparos sin embargo a la propuesta. Una resolución de Patrimonio concluyó que las rampas en el resto de tramos no eran “acordes con la preservación del conjunto urbano”. En diciembre Caballero insistió en la necesidad de mover la escultura y trasladarla hasta la calle García Barbón. La Xunta, a su vez, recordó que la operación contraviene la regulación. “No es la Xunta la que se opone al traslado, sino que es contrario al planteamiento municipal”, esgrimió su delegada en diciembre. Caballero recalca sin embargo que el monumento, en su ubicación actual, entorpece el paso de los peatones por el bulevar, cuyo uso se ha disparado a lo largo del último mes. Hace semanas alertaba de que incluso ocasiona aglomeraciones en plena pandemia.

Compartir el artículo

stats