No es posible, debido a la pandemia, celebrar la bendición conjunta de las mascotas con motivo de San Antón, pero la parroquia de la Soledad, escenario cada año de esta ceremonia, no quiere que la jornada pase sin un recuerdo a los animales. Por ello, ha colocado unas lonas en los jardines que rodean al templo, con la imagen de San Antón y una oración, para que cada propietario acuda individualmente a la zona y realice una oración personal “por mi mascota”.