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Mira Vigo

Reboreda 1947

Fernando Franco Mira Vigo

Fernando Franco Mira Vigo

Y Pepe el amo del Cortesía

Hoy nos apetece hacer memoria y nos situamos, mirando hacia atrás, nada menos que en 1947 con Serafín (fiel lector diario de este periódico y que no para a sus 90 tacos), y su equipo, el Reboreda. El tiempo no pasa en balde y de ellos solo queda Serafín Monteagudo, tercero arriba por la izquierda, que posa ahí en esta alineación, de izquierda a derecha y de arriba abajo: Jaime, Albino, Serafín, Maino, Lixeiro, Antonio, Pepe, Julio, Carlos, Rafael y Carlos. Aquello era otro fútbol y ellos gente de verdadero espíritu deportivo. Él es el único superviviente y de los demás recuperamos su recuerdo.

Mi próxima cita culinaria

En estos tiempos en que la hostelería es una de las víctimas principales de esta pandemia, con la espada del cierre sobre sus cabezas, mi próxima visita va a ser a Víctor en su restaurante La Mesa de Conus, frente a la entrada del Pazo de San Roque. Víctor Conus es catalán de nacimiento, andaluz de ascendiente, costalero de devoción y ahora gallego por culpa del amor. Voy a llamar al profe de Lengua y Literatura jubilado y escritor Fernando Bartolomé y a su colega pero en Ingeniería de Materiales y Metalurgia Histórica Jose Mari Peláez , escritor, también, para hacernos un escote e ir allí a tomar unas croquetitas de la yaya y un bacalao; eso al menos yo, ellos que pidan lo que quieran, que son bien crecidos y sabidos.

En El Vive, con Cristian

Si hago memoria de mis últimas incursiones culinarias, tengo que irme a Alba de Tormes, a donde me lleva de vez en cuando mi devoción literaria a Santa Teresa y en donde os recomiendo El Vive. Es una rareza capitaneada por Cristian, un chaval de 24 años que tiene en un local sencillo con cinco mesas que heredó de sus mayores, los mejores pescados y carnes de España, sobre los que vierte su saber e intuición culinaria porque a él no le enseñó ningún maestro de esos con los que muchos engalanan su currículum, sino Internet. Apuntadlo.

Paul, el de La Mar Salada

No me olvido días atrás de mi paso por La Mar salada, el restaurante de Paul Varela en García Olloqui. Fuimos allí un cuarteto y gozamos de entrante con unas samosas de verdurita y carne, unos ricoes de camarao y unos boliños de bacalao, para acabar dando cuenta de un sargo al horno de imposible mejora. Paul, cariño, es que lo bordas chavalín.

Juan y los Magaz del Soriano

El cumpleaños del asturianín Juan Díaz me llevó con su galaica Marieta Comesaña (a la que yo bauticé y casé con él), al Mesón Soriano de los Magaz Brothers. En la mesa estaba Jaime “Capitán”, mi fotógrafa preferida en Baiona, Marisa Martínez, su heredera Patricia, las Prado Sister, Flora y Rosa... Juan declaró al apagar las velas que ya eran muchos años pero con 52, todavía un niño.

Y Pepe el amo del Cortesía

También visité el Pallares con Emily Boullosa, donde tomamos con el ex poli César Muradás, que me regaló un llavero de la Policía Nacional, un vinito venido de Ribadavia o por ahí cerca. Luego nos fuimos a tomar unos pescaditos al Cortesía de la calle Badajoz, donde Pepe Carballo , amo y señor, tiene un excelente vino de sus tierras en Arbo y con el que quedé para abrir juntos la temporada de lampreas que con tanta experiencia prepara su Marisa Cortes, que nunca supo decirme cuántos miles habría cocinado.

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