La Universidad de Vigo se plantea alquilar edificios a Zona Franca, incluso con opción a compra, para trasladar una parte de la docencia desde el campus al centro de la ciudad. Ambas instituciones negocian diferentes alternativas desde hace meses y ayer anunciaron, como primer paso, la cesión del antiguo edificio informático de Caixanova para la realización de exámenes presenciales con todas las garantías de seguridad COVID.

La institución acondicionará la primera planta del inmueble la próxima semana para que pueda acoger de forma simultánea en torno a 140-150 estudiantes respetando las distancias y las recomendaciones de ventilación. Durante el acto de ayer se mencionó la Escuela de Industriales, la de mayor matrícula, pero todos los equipos decanales podrán solicitar su uso si lo consideran necesario para las diferentes materias. Y la idea es que los primeros exámenes se celebren a partir del 18 de enero. Será la primera vez que la Vigo convoca pruebas oficiales en edificios externos.

“Debido al COVID, los centros que antes necesitaban dos aulas para examinar a cien alumnos, ahora necesitan ocho. Disponer de este edificio facilitará que no haya desplazamientos en autobuses al campus y tengan más espacios para realizar exámenes de grupos grandes”, destacó el delegado de Zona Franca, David Regades.

El rector dijo estar “muy agradecido” por la cesión y aplaudió la “ubicación excelente” del inmueble, cuyos espacios permitirán desplazamientos “a pie” y que las pruebas se realicen “con todas las distancias de seguridad”.

Acondicionamiento de la primera planta

El espacio elegido en la primera planta será acondicionado y amueblado en los próximos días por la Universidad, que también valora la posibilidad de habilitar puestos de lectura para que los alumnos puedan preparar sus exámenes.

Además de este espacio en el centro de la ciudad, el equipo rectoral también echará mano del pabellón de deportes del campus de As Lagoas-Marcosende, que ya acogió alumnos de selectividad el año pasado, para permitir que hagan sus pruebas un total de 140 universitarios.

Respecto a la petición lanzada a través de la plataforma change.org que ya han firmado más de 5.000 universitarios de Santiago y A Coruña para sustituir los exámenes presenciales por pruebas virtuales a priori más seguras , el rector vigués aseguró que “se estudiará” si así lo solicitan los alumnos de la institución.

A este respecto, Reigosa recordó que la reclamación formulada por colectivos estudiantiles gallegos durante el confinamiento para suspender los exámenes. “La solicitud que nos llegó a los tres rectores fue un correo sin firma en el que se decía que pedían la suspensión porque no había sensibilidad de los representantes estudiantiles. En Vigo, donde los alumnos están organizados en torno al Consello de Estudiantes nunca se pidió tal cosa”, comentó sobre una postura que ya ha aplaudido en más de una ocasión.

Proximidad al campus histórico de Torrecedeira

“Todo está preparado para hacer exámenes on line si fuese necesario como ya hicimos el curso pasado. Pero lo ideal son los exámenes presenciales en espacios grandes que nos pueden permitir hacerlos con todas las medidas de seguridad. Si evitamos que haya tanta gente subiendo al campus en autobuses será más fácil que no haya contagios”, defendió.

El rector y el delegado de Zona Franca visitaron las instalaciones acompañados por el alcalde Abel Caballero y la presidenta provincial, Carmela Silva, así como por el vicerrector de Planificación, José Luis Míguez.

El regidor vigués manifestó su “satisfacción” por la utilización del edificio y enmarcó la cesión en los planes de las tres instituciones –Universidad, Concello y Zona Franca– para “avanzar en la constitución de un campus centro en esta parte de la ciudad”.

Se refirió a la proximidad del campus histórico de Torrecedeira, la biblioteca de la UNED y la futura biblioteca del Estado. Y expresó su preferencia por que la Xunta también ceda los edificios actuales de los juzgados.

“Esto es un acto cargado de simbolismos y expectativas”, subrayó Caballero, que volvió a brindar al rector Reigosa toda la cooperación de Concello y Zona Franca.

En este sentido, la presidenta de la Diputación refrendó la apuesta de ambas entidades por la Universidad, destacó que la cesión permitirá realizar exámenes a grandes grupos “con todas las garantías” y se mostró confiada de que se producirán “muy pronto otras noticias”.

Regades: “Un paso más de los muchos que vamos a dar”

“Un paso más de los muchos que vamos a dar”. La sintonía entre el delegado de Zona Franca y el rector es total. Reigosa está decidido a trasladar durante su mandato una parte de las clases desde el campus a la ciudad y Regades se ha mostrado receptivo. La cesión temporal para acoger exámenes del antiguo edificio informático de Caixanova en López Mora será un avance del futuro aterrizaje de la UVigo en esa zona de la ciudad.


El delegado del Consorcio comentó ayer que el proyecto para este inmueble está “vinculado al emprendimiento y el conocimiento” y Zona Franca “irá de la mano de la Universidad”. De hecho, David Regades ya ha confirmado que será la sede del futuro laboratorio de tecnologías cuánticas si la Agencia Espacial Europea (ESA) respalda la candidatura viguesa. También ha cedido a la petición de la Universidad para que pueda hacer uso del edificio Siemens en la ETEA. La UVigo solo tiene la titularidad del Faraday, donde prevé habilitar la sede del Campus del Mar, laboratorios y la escuela de verano. Pero también quiere utilizar el vecino Siemens para temas de investigación marina. Aspira además a conseguir que la Xunta le ceda el Morse.


En una entrevista a FARO, el rector Reigosa revelaba esta pretensión y aseguraba que sus espacios podrían ser utilizados para docencia sin necesidad de grandes inversiones. Respecto a los edificios de los actuales juzgados, los planes de la Xunta para ubicar allí la biblioteca del Estado parecen alejar los proyectos iniciales de la Universidad para impartir docencia en sus edificios tras la apertura de la Ciudad de la Justicia. De cualquier forma, Reigosa mantiene su idea de poder ocupar espacios en la ciudad y mantiene conversaciones con todas las instituciones implicadas. Regades garantiza el respaldo de Zona Franca para que la Universidad de Vigo “siga creciendo” y formando “el talento” que después nutre sus empresas y parques industriales. “Ese puente que nunca se entendió entre las dos instituciones hoy es más intenso que nunca”, defendió.