Una vecina de Vigo denunció ante la unidad del Seprona de la Guardia Civil el envenenamiento de sus dos perros el pasado día 22 de diciembre. Ella y su marido comprobaron que una de sus mascotas presentaba la lengua negra y se encontraba sofocada, por lo que acudieron con el animal al veterinario. Ahí fue donde comprobaron que había consumido múltiples pastillas de Paracetamol así como hasta ocho alfileres y una cuchilla de afeitar. El can tuvo que ser operado en una clínica de Padrón, donde pudieron salvarle la vida “de milagro”, tal y como indica Marta, su propietaria.

El susto fue después cuando llegaron a casa y se encontraron a su otro perro con los mismos síntomas. En su caso, al tratarse de uno de mayor tamaño, la veterinaria de Vigo logró que pudiera devolver todo lo ingerido encontrándose más pastillas y otras siete agujas.

Todo apunta a que los animales ingirieron los alfileres mezclados con comida, por lo que la dueña de los animales ya presentó la correspondiente denuncia ante el Seprona para dar con los responsables del envenenamiento. “Esto no puede quedar así, quiero que se investigue o al menos que el responsable no piense que no vamos a denunciarlo”, matiza.

Actualmente, los perros se encuentran en su domicilio habitual de Teis, recuperándose, como sus dueños, del susto.