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Ningún paciente con esclerosis múltiple ingresó en Povisa por coronavirus

Sospechan que se debe a sus tratamientos | El hospital coordina un estudio gallego sobre uno de los fármacos mas novedosos

Antonio Pato, neurólogo de Povisa. |   // FDV

Antonio Pato, neurólogo de Povisa. | // FDV

La esclerosis múltiple es una enfermedad que afecta al sistema inmune. De ahí que, al inicio de la pandemia por COVID, se creara mucha incertidumbre sobre si sería un factor que incrementara el riesgo. Pasados los meses, en el Hospital Povisa han constatado que no. De hecho, ninguno de los alrededor de 300 pacientes que tienen en seguimiento con esta patología tuvieron que ingresar por COVID.

“Se está valorando su los medicamentos para la esclerosis, los inmunomoduladores, como tienen efecto sobre el sistema inmune y el COVID lo altera, si puede hacer que no se produzcan las complicaciones tan graves”, explica el neurólogo de Povisa Antonio Pato, que cree que si hubo algún ingreso en el Álvaro Cunqueiro o en Vithas Fátima serían casos excepcionales. Sí han tenido pacientes infectados, pero que no han llegado a más.

La esclerosis múltiple es una enfermedad crónica, pero los avances en los tratamientos han hecho que la gran mayoría de las personas que la padecen haga “una vida totalmente activa e independiente”.

El doctor Pato coordinará un estudio sobre uno de los fármacos más novedosos para esta enfermedad, la cladribina, que se autorizó hace un año, revolucionando el tratamiento en algunos pacientes que la padecen en brotes –recurrente remitente, la modalidad más habitual– al reducir la toma diaria de pastillas a solo cuatro periodos de cinco días en dos años. Con ello consiguen mantenerlos estables cuatro años. Pero no está indicado para todos.

Dentro del grupo específico de estudio de esta patología en la Sociedad Gallega de Neurología, quieren estudiar cuál es la experiencia con este medicamento en Galicia. Harán un registro de pacientes y verán a cuántos le ha ido bien, los efectos adversos, la tolerancia... Calcula que, tras retrasarse por la pandemia, empezarán el estudio en el mes de enero.

El doctor Pato cuenta que solo hay un tipo de esclerosis múltiple que no tiene fármacos específicos: las formas secundarias progresivas. Son aquellos pacientes que, tras padecerla por brotes, luego pasan a un empeoramiento progresivo. La buena noticia es que el próximo año estrenarán un medicamento también para ellos. Esperan que se apruebe en marzo en España.

Una de las terapias que les ha dado las alegrías más grandes ha sido la plasmaféresis. El Hospital Povisa fue pionero en implantarla en Galicia hace 8 años. La usan para los brotes graves con una máquina similar a la de la diálisis. Si en esta se usa para eliminar los productos tóxicos del riñón, en la esclerosis múltiple la emplean para actuar sobre el sistema inmune. Elimina los linfocitos y anticuerpos dañinos que están causando ese episodio agudo. “Las mejorías son espectaculares, de pacientes que llegan tetrapléjicos y salen caminando”, subraya. Los usan en dos o tres pacientes al año.

Los estudios que realizan en el seno de la Sociedad Galega de Neurología suelen fructificar en una publicación que presentan en congresos, como el Mundial de Esclerosis Múltiple que se celebró en septiembre, y al que acudieron con una ponencia colaborativo en la que Pato era el primer autor.

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