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El virus dispara los programas de refuerzo para mejorar la convivencia en las escuelas

La mitad de los colegios vigueses piden recursos a la Xunta para potenciar la empatía, la autoestima o el ambiente educativo ante las secuelas psicológicas de la pandemia

El éxito escolar no solo es un reflejo de las calificaciones y notas. Los centros educativos procuran una formación completa del alumno tanto a nivel de conocimientos como a nivel personal. Para ello, la Consellería de Educación puso en marcha nueve planes a desarrollar por los centros según sus necesidades: refuerzos en competencias clave (Matemáticas, Ciencias o Lengua), prevención del absentismo, convivencia, inclusión, educación emocional, excelencia académica, calidad de los centros y promoción de la actividad física. Si bien históricamente la línea de actuación más demandada siempre han sido las clases de apoyo en materias clave –popularmente conocidos como los PROA–, a raíz del COVID-19, las necesidades han cambiado.

Tanto es así que 32 colegios de Educación Primaria y Secundaria de la ciudad ya han requerido recursos para potenciar las competencias socioemocionales, empatía, autoestima, favorecer el ambiente educativo, etc. Esta cifra supone algo más de la mitad del total de los centros educativos públicos de la urbe que buscan a través de estos Contratos-Promama (financiados por la Xunta con 5 millones de euros) paliar el impacto psicológico de la pandemia entre los estudiantes.

Por la contra, las clases de refuerzo, que se imparten en el propio CEIP o IES, fueron requeridas por uno de cada tres centros, cifra inferior a la de otros años que, además, superaba con creces a las ayudas para desarrollar la educación emocional.

Y es que trabajar sobre estos aspectos en el aula es verdaderamente importante ara afianzar también los conocimientos, y más cuando el alumno ha pasado buena parte del último curso en su casa, sin contacto con sus compañeros y bajo la presión de la pandemia.

Uno de los centros que ha desarrollado ya desde verano este proyecto de competencias emocionales es el IES de Valadares. “Nos parece fundamental para el alumnado. Antes de inscribirnos en estos recursos, varias docentes de un centro iniciaron el proyecto “Entre dúas realidades”, en el que analizaban los comportamientos y emociones de los alumnos tanto en el aula como en su estancia en casa y también prepararlos para trabajar desde sus casas. Parta de la carga de trabajo es presencial y otra telemática para afrontar ambas realidades”, explica Eva Iglesias, su directora.

Incorporaron esta idea al Contrato-Programa y, una vez salga la resolución definitiva, podrán contar con los recursos para “incorporar la educación emocional a nivel proyecto de centro en las máximas materias posibles”. En cuanto a la convivencia en el aula, optaron por desarrollar el máximo número de actividades también al aire libre y favorecer las relaciones, con la distancia obligatoria, entre los compañeros.

Este IES vigués es el único que se acogió a todas las líneas posibles que ofrece Educación, incluía los PROA. “Como el refuerzo lo ofrecíamos por las tardes y ahora, por el virus, no se puede, nos han concedido dos profesores a mayores para ofrecer los refuerzos durante las propias clases. Así podemos trabajar con dos o tres profesores en el aula, y es una maravilla”, concluye.

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