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Del “glamour” a bordo al desguace

La crisis del COVID ha forzado el retiro de cruceros muy conocidos en Vigo como el “Magellan”, el “Monarch” o el “Sovereign”

Mientras Europa se blinda aún más para combatir la segunda ola de la pandemia, el sector de los cruceros permanece varado a la espera de que 2021 marque el reinicio de la actividad. Desde que irrumpiera el COVID-19 a principios de este año, no han sido pocos los trasatlánticos que se han ido quedando en el camino debido al obligado cese de negocio del sector, que aceleró el fin de las embarcaciones más longevas. En total, no menos de treinta cruceros han sucumbido a la pandemia, unos vendidos para iniciar una nueva vida bajo los colores de modestos operadores, o incluso como residencias flotantes, aunque la mayoría, alrededor de veinte, terminaron en playas orientales de desguace, los cementerios de barcos de todo tipo más importantes del mundo, en los que también terminó sus días el antiguo portaaeronaves español Príncipe de Asturias.

Entre estos cruceros, algunos eran muy conocidos en el puerto de Vigo, como los que integraban la flota de la británica Cruise & Maritime, cuya bancarrota obligó a la subasta de su flota al completo el pasado mes de octubre. Dicho equipo estaba compuesto por seis naves de más de treinta años de antigüedad que portaban los nombres de Marco Polo, Magellan, Columbus, Astor, Astoria y Vasco da Gama. La única excepción fue esta última, inaugurada en 1993, que fue salvada de los sopletes de los muelles de desguace por la portuguesa Mystic Cruises, por la que pagó unos 10 millones de euros según medios especializados. Mystic es la primera línea de cruceros de expedición portuguesa, dueña del World Explorer, de 100 pasajeros de capacidad, al que próximamente se unirán otras dos unidades gemelas que están siendo rematadas en los astilleros West Sea de Viana do Castelo.

Otro ilustre conocido en los muelles vigueses era el británico de la P&O Oceana, adquirido la pasada primavera en una operación puramente especulativa por la firma griega Seajets, que planea revenderlo cuando el mercado vuelva a levantar el vuelo. Precisamente este crucero fue el último que tocó en Vigo antes de la declaración del estado de alarma. Lo hizo el 11 de marzo con los últimos 1.710 cruceristas que desembarcaron en la estación marítima hasta la fecha. El Oceana era un barco muy reconocible en el puerto vigués, en el que atracó un total de 79 veces desde que comenzara a operar para el mercado británico en 2003. Otras sensibles bajas, sobre todo para el turista español e hispanoamericano, han sido las de los tres barcos de Pullmantur, naviera que en los últimos años organizaba embarques de pasajeros en el puerto de Vigo en cruceros posicionales al Norte de Europa, desde donde también se vendían viajes de regreso a Vigo a finales de verano.

De estos barcos, Monarch y Sovereign son ya historia tras haber sido despiezados en Turquía mientras que el Horizon consume sus últimos días en un fondeadero griego a la espera de zarpar hacia el mismo destino. Tampoco volverán a Vigo los gemelos Black Watch y Boudicca de la naviera británica Fred. Olsen. Ambos cruceros llevaban tocando en Vigo desde mediados de los últimos años 70 con distintos nombres. Originalmente formaban parte de un trío que hasta ahora completaba el alemán Albatros, tras ser inaugurados en dicha década por la noruega Royal Viking Line. Adelantados a su tiempo por diseño y lujo, las tres unidades se salvan del desguace y tendrán un más que digno retiro dorado como buques-residencia en Turquía y Egipto, pero ya no volverán a operar como cruceros.

Por otra parte, las navieras que resisten, continúan a la espera de que sus flotas puedan retomar la actividad. Las de mayor presencia en Vigo, como la británica P&O, acaba de anunciar una prórroga del cese de operaciones hasta el próximo abril, aunque otras, como las alemanas TUI y Aida, ya han comenzado a operar en Canarias bajo estrictos controles sanitarios, tanto a bordo como en tierra. Precisamente, aunque con las lógicas reservas y dependiendo de cómo evolucione la pandemia, está previsto que sean dos barcos alemanes del operador Phoenix Reisen los que reinicien el tráfico de cruceros en Vigo en 2021. El primero de la era post-COVID sería el Amadea, que se aguarda el 11 de marzo y a éste le seguiría el Amera, por primera vez en Vigo, el día 24.

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