Policía Local y bomberos encontraron ayer muerto a un joven de unos 30 años de edad en un piso de la céntrica calle García Barbón. Según fuentes policiales, habría sido su madre la que dio la voz de alerta. Al parecer, el joven no respondía a sus llamadas y avisó a los cuerpos de seguridad al parecerle extraño.

Sobre la media tarde de ayer los agentes se desplazaron al inmueble y, tras comprobar que no abría la puerta, solicitaron el apoyo de bomberos, que utilizaron una escalera para poder entrar en el piso por la ventana. Al acceder se toparon con el cadáver del chico. La Policía Nacional se encarga ahora de la investigación.