Si por algo es conocido el DOG (Diario Oficial de Galicia) u otros boletines como el BOE es por la exposición de resoluciones, expedientes o concesiones que afectan al ámbito público. Y pudo ser a través de esta difusión, según fuentes próximas al caso, por la que se valen los presuntos delincuentes para suplantar identidades.

Esto es lo que le supuestamente le ocurrió a la antigua delegada en Vigo de la Consellería de Traballo, Carmen Bianchi, quien ayer acudía como perjudicada a una vista por un delito continuado de falsificación en documento mercantil. La acusada afronta tres años de prisión por, siempre según el escrito de la Fiscalía, contratar a nombre de Bianchi dos líneas de teléfono con la consiguiente compra de dos móviles e intentarlo en otras dos ocasiones.

El juicio, señalado par ayer en el Juzgado de lo Penal 3 de Vigo, fue suspendido al no presentarse la encausada. La sala lo señaló nuevamente para febrero de 2021.

Según el escrito de acusación del Ministerio Fiscal, la acusada, “haciéndose pasar” por Bianchi “con el fin de ocultar así su verdadera identidad”, procedió a formalizar “dos contratos relativos al alta de las líneas telefónicas”, cada una de las cuales llevaba vinculada la adquisición de un terminar con valor de 732 euros, 1.464 euros en total.

Asimismo, una semana después de estos supuestos hechos –siempre según el representante del Ministerio Público– la acusada, “otra vez haciéndose pasar” por Bianchi, intentó hacer lo mismo con otras dos líneas si bien la hija de la perjudicada detectó que ambas contrataciones “no había sido formalizadas” por su madre.

Fuentes próximas al caso apuntaban que la acusada podría haberse hecho con sus datos personales a través de Diarios Oficiales como el DOG o el BOE, aunque no se ha podido confirmar este extremo.