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CORONAVIRUS EN VIGO

Diego Viñas: "No sabemos el origen del foco y lo lógico es que haya más contagios"

El director de residencia Vila do Conde de Gondomar, el tercer geriátrico más afectado por el virus en Galicia con más de cien positivos:"Es sin duda el momento más complicado de mi vida"

Diego Viñas, director de Vila do Conde. ALBA VILLAR

Diego Viñas se ha enfrentado esta semana al “momento más complicado” de su vida. Y es que está al frente del Centro Residencial Vila do Conde, en Gondomar, uno de los geriátricos más afectados por el virus, con más de cien infectados entre mayores y empleados.

–¿Cuál es la situación actual en la residencia en cuanto a trabajadores y usuarios positivos?

–Seguimos en las mismas cifras que ya se sabían estos días, 89 residentes infectados y 16 trabajadores.

–¿Se espera que vayan a más con los cribados que se están haciendo?

–Lo lógico, dado que la carga viral del brote es importante, es que la cifra pueda aumentar tanto entre trabajadores como en residentes. Confiamos en haber contenido el brote pero aún así es muy posible que haya más personas infectadas.

–¿Cómo se ha llegado a esta situación? ¿Conocen el origen del foco?

–Desconocemos el origen del foco. Las alarmas saltaron el día 19, cuando en el cribado que se realiza cada 15 días a trabajadores, una empleada dio positivo. A raíz de eso, se hicieron PCR a todos los residentes y salió la cifra de 25 positivos. En el siguiente cribado, se pasó de 25 a 89. ¿Qué va a pasar ahora? Pues no lo sabemos. Respecto al origen, es muy complicado precisarlo, en el propio hospital tienen dudas al respecto. Pudo ser por esa primera trabajadora infectada, probablemente por alguna visita... Aunque tenemos un protocolo estricto en base a la normativa de Política Social, al final aquí entran muchos familiares y no puedes saber si puede ser un asintomático que no ha sido diagnosticado. Puede haber venido también por un residente que regresó de algún centro hospitalario. No lo tenemos totalmente claro.

–¿Creen que han hecho algo mal a nivel interno para que se haya llegado a esta situación tan extrema?

–No. Considero que hemos hecho un buen trabajo, estamos en una situación muy complicada, que en cualquier momento puede aparecer un asintomático que haga que las cosas se compliquen. Pero siempre hemos adoptado las medidas higiénicas y sanitarias que reclaman las autoridades: gel hidroalcohólico, mascarilla durante todo el turno, distancia social, visitas de familiares con protocolo con un familiar de referencia para evitar múltiples contactos. Pero al final estás expuesto, una residencia es un centro vivo del que entra y sale mucha gente a diario, por lo que la probabilidad está ahí. En la primera ola no tuvimos ningún caso y ahora nos ha tocado.

–¿Están preparados a nivel sanitario para afrontar una situación como esta?

–Sí, disponemos de medios tanto médicos como asistenciales para afrontar la situación. Estamos en colaboración constante con los hospitales Álvaro Cunqueiro y Povisa, que nos están proveyendo de la medicación, los equipos y el asesoramiento para sacar esto adelante.

– ¿La Consellería de Sanidade ya les ha enviado trabajadores?

–Tanto el Sergas como la Consellería de Política Social y los hospitales Cunqueiro y Povisa se están portando de maravilla con nosotros y colaborando diariamente para sacar esto adelante entre todos.

– ¿Prevén que si el brote se agrava la Xunta tenga que intervenir la residencia?

–No estamos en ese paso, no creemos que vayamos a llegar a esa situación. Tenemos que ir día a día, en estos momentos la situación está controlada.

–¿Cuándo se va a hacer el próximo cribado entre trabajadores y residentes para conocer con exactitud la incidencia del virus?

–Hoy (es decir, ayer) se va a hacer otro cribado y mañana (hoy) sabremos los resultados.

–¿Cómo se han tomado los familiares de os contagiados la situación? ¿Ha sido difícil comunicárselo?

–Hemos tenido siempre una relación muy estrecha con las familias de nuestros residentes, y ahora no va a ser menos. Desde el primer momento protocolizamos la comunicación con las familias, de tal modo que diariamente todo aquel familiar que tiene un residente en nuestro centro es informado de su estado a diario, tanto si es positivo como negativo. A su vez también estamos en contacto con los trabajadores positivos.

–¿Hay preocupación entre los familiares?

–Hay la lógica preocupación del momento y la situación. A nosotros también nos piden que nos cuidemos, nos dan mucho ánimo y están convencidos de que vamos a sacar este adelante.

–¿Cómo ha cambiado la logística del centro una vez detectado el brote?

–Desde marzo tenemos un plan de contingencia establecido con un marco de competencias y decisiones para afrontar un brote de este tipo. Simplemente lo hemos tenido que llevar a cabo, realizando una zonificación del centro, de tal modo que unas plantas están destinadas a pacientes positivos y otras zonas a negativos, con el objetivo de que no se mezclen nunca. Los positivos comparten habitación entre ellos, intentamos mantener su día a día lo más inalterado posible. Además de forma permanente están en contacto con las familias por teléfono.

–Entre los 89 usuarios, ¿cuál es el pronóstico general?

–En su gran mayoría permanecen estables y con síntomas leves.

–¿Se ha tenido que trasladar a alguno al hospital?

–Sí, uno estaba en situación respiratoria crítica y fue enviado a Povisa.

–Hay 16 trabajadores que dieron positivo y que por tanto están de baja. ¿Han reforzado el personal?

–Hemos reincorporado a trabajadores que se encontraban de vacaciones o de permiso.

–¿Cómo están los ánimos entre el personal y los usuarios?

–Somos una gran familia, y ahora todo el mundo está dando el cien por cien para que las cosas vayan de la mejor forma posible. Todos están poniendo ilusión, ganas, compromiso y mucho oficio. Es una demostración de profesionalidad de todos. Y también de nuestras familias, porque muchos de nosotros permanecemos aislados de nuestros seres queridos. Los trabajadores van a sus casas pero muchos permanecen mucho tiempo aislados, sin estar con sus hijos, otros se han ido a segundas residencias...

–Si la situación empeora, ¿cómo reaccionarían?

–Tenemos los recursos médicos y sanitarios para mantener la situación estable. Y no estamos solos, estamos colaborando con las Consellerías y los hospitales. Entre todos ganaremos este partido. Tengo 35 años, llevo ocho como director y esta es sin duda la situación más complicada a la que me he enfrentado en mi vida.

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