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I+D para humanizar la fábrica 4.0

El Centro Sanitario y de Investigación Umana crea una tecnología pionera que determina el riesgo de lesión en cada puesto de trabajo y propone el exoesqueleto más adecuado

“El motor de las empresas siguen siendo las personas” 
Los exoesqueletos se acoplan a los operarios para ayudarles a realizar esfuerzos físicos y son una tendencia al alza en el marco de la industria 4.0 y la digitalización. Xavier Alfonso destaca que los trastornos musculoesqueléticos que trata de prevenir su tecnología Mitiga suponen casi el 2% del PIB en Europa: “El motor de las empresas siguen siendo las personas. La prevención es una inversión, no un gasto”. | CTAG

“El motor de las empresas siguen siendo las personas” Los exoesqueletos se acoplan a los operarios para ayudarles a realizar esfuerzos físicos y son una tendencia al alza en el marco de la industria 4.0 y la digitalización. Xavier Alfonso destaca que los trastornos musculoesqueléticos que trata de prevenir su tecnología Mitiga suponen casi el 2% del PIB en Europa: “El motor de las empresas siguen siendo las personas. La prevención es una inversión, no un gasto”. | CTAG

Xavier Alfonso, director técnico de Umana. | // GUSTAVO SANTOS

El trabajo humano sigue siendo un factor clave e insustituible en la industria 4.0 y los exoesqueletos facilitan la realización de ciertas tareas de manera saludable, lo que redunda en el bienestar de los empleados y la productividad de la empresa. El Centro Sanitario y de Investigación Umana ha puesto a punto una novedosa tecnología que permite detectar los factores de riesgo de cada puesto y propone de forma automática las soluciones más eficientes, desde los equipamientos más adecuados a definir sistemas de rotación y microrrutinas de calentamiento.

“Todo el mundo habla de la revolución 4.0, pero nosotros preferimos hablar de evolución. Abogamos por la humanización de la industria y los exoesqueletos vienen a defender la integración del ser humano en su puesto de trabajo. Lo capacitan, no lo sustituyen. Pero también suponen una inversión que debe ser rentable. Su precio medio es de 6.000-9.000 euros. Y nuestro algoritmo permite identificar riesgos de lesión, predecir qué solución es la óptima y determinar los beneficios que aportaría. De nada vale gastar dinero en un exoesqueleto si no mejora la salud del trabajador”, plantea Xavier Alfonso, director técnico de la empresa viguesa, que también tiene oficina en Pontevedra.

Mitiga 4.0 es la última versión de un método que vienen desarrollando desde hace más de una década para estudiar los niveles de riesgo en las empresas y al que han dado un nuevo impulso en los últimos dos años y, en mayor medida, durante el confinamiento para incluir los exoesqueletos.

Es una “tecnología no invasiva”, porque no necesita sensorizar a los empleados ni interrumpir la producción, y se basa en el análisis de vídeo y la toma de datos in situ: “Mitiga realiza un diagnóstico superpreciso. El algoritmo biomecánico predice el riesgo de lesión en cada puesto de trabajo y especificado para cada región del cuerpo: hombro, espalda, región lumbar, codo... Así determina qué factor está provocando el riesgo y qué características debería tener el exoesqueleto para reducirlo. Utiliza la información obtenida a partir de un análisis muy profundo para proponer las soluciones óptimas”.

Además de realizar estas simulaciones, el método Mitiga emplea toda esta información para definir sistemas de rotación por diferentes puestos que impliquen distintas regiones corporales dentro de una determinada línea de trabajo o en una planta de producción. “Y la combinación que genera permite reducir los riesgos de lesión en un 50%”, subraya Alfonso.

La tecnología de Umana también ayuda a rediseñar los puestos de trabajo y mejorar el acondicionamiento de los operarios. ”Desarrollan una actividad física de forma profesional como los deportistas, pero no pueden realizar un calentamiento de una hora antes del partido como ellos. A lo sumo, pueden disponer de 10 minutos y habría discusión sobre si están dentro o no de su horario de trabajo. Nuestro algoritmo diseña microrrutinas de 5 minutos de calentamiento y estiramientos específicos para cada puesto. La clave es ser efectivo en el menor tiempo posible. Y si el trabajador realiza rotaciones, la microrrutina ya lo prepara de forma conjunta para todos los puestos”.

Los expertos de Umana incluso han tenido en cuenta la posibilidad de que los músculos se atrofien por un uso prolongado del exoesqueleto, algo que no suele ocurrir. “Es raro que se utilicen más de 4 horas, pero, por si acaso ,Mitiga plantea rutinas de compensación muscular”, apunta.

Actualmente la empresa define varios proyectos sobre exoesqueletos pero la tecnología Mitiga ya ha analizado más de un millar de puestos de trabajo en más de veinte sectores. Entre sus clientes figuran una decena de multinacionales de la automoción como Viza y Faurecia, pero también Coren y Calvo, en el de la alimentación y la conserva.

“Hasta ahora, los estudios de puestos de trabajo se llevaban a cabo con métodos ergonómicos, pero no hay un sistema como el nuestro que evalúe todos los factores a la vez e identifique el factor de riesgo. Las multinacionales nos han confirmado que no existe nada parecido. Es una tecnología con un enfoque totalmente diferente y superior”, destaca Alfonso.

“Ayuda a reducir el absentismo, pero va más allá de este beneficio directo. Un trabajador en condiciones saludables aumenta su bienestar y esto redunda en su motivación y, por tanto, en su productividad. Una conservera nos llamó a los 15 días de implementar Mitiga para comentarnos que los niveles de productividad ya habían mejorado”, celebra.

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