Cuando la curva de nuevos contagios de la infección Covid-19 parece empezar a estabilizarse en el área sanitaria de Vigo, los ojos están puestos en los hospitales. Las previsiones de la Dirección eran que el fuerte incremento de infectados desde mediados de octubre tuviera su reflejo en la presión asistencial esta semana y la anterior. Y, aunque quizás más contenido de lo que se esperaba, se ha alcanzado el mayor pico de ingresos de la segunda ola. Son el triple que hace un mes. El Sergas notificó ayer 23 pacientes en unidades de cuidados intensivos. Dos días antes, eran 26. Es la cifra más alta desde el 16 de abril.

La mayoría de estos contagiados graves están en una de las dos unidades de cuidados intensivos y una de las tres salas de reanimación del Álvaro Cunqueiro. Son 18 según la última notificación de Sanidade. En Vithas Fátima hay uno. En Povisa, cuatro.

Es la cifra más alta de pacientes en UCI desde el pasado 16 de abril

¿Y estos 26 infectados críticos serán el techo de la segunda ola? La secretaria de la Asociación Gallega de Anestesiología y coordinadora del equipo Covid-19 en la UCI del hospital de la calle Salamanca, la doctora Sonsoles Leal, cree que no. “Aunque nos estemos estabilizando en contagios, en UCI vamos con tres semanas de retraso. Hay que estar pendientes a los próximos diez días a ver qué pasa”, sostiene.

Protesta de la CIG ante la residencia de Salvaterra cedida

En toda la pandemia, el techo de pacientes más graves se vivió el 5 de abril, con 37 enfermos críticos. Pero era primavera –una época en la que tradicionalmente las UCI están más despejadas– y hacía buen tiempo. Ahora, se acerca el invierno y sus temperaturas frías, con las que los mayores pluripatológicos se descompensan y hay más ocupación en estas unidades. Con la misma carga máxima de la primera ola, Sonsoles Leal advierte de que estos servicios no resistirán tan bien en los distintos hospitales si quiere preservar el resto de su actividad en la atención a pacientes no Covid-19.

Povisa

Por ejemplo, de los 25 puestos para críticos con los que cuenta Povisa –antes de echar mano a otros espacios que afectarían a los quirófanos–, durante el pico de actividad de diciembre y enero, suelen estar ocupados entre 16 y 20. Si a estas necesidades se añadieran los nueve positivos Covid que llegaron a coincidir en su UCI en la primera ola, estarían al borde de tener que reducir cirugías. Algo que Povisa consiguió evitar hasta ahora.

Por la unidad de críticos de la calle Salamanca han pasado un total de ocho infectados con el coronavirus SARS-CoV-2 desde el verano. Comparados con los 18 de la primera ola, la anestesista Sonsoles Leal, sí aprecia alguna diferencia: “Curiosamente, son más jóvenes”, comenta sobre una enfermedad que, en un principio, se creía que solo afectaba con virulencia a los mayores. Los factores de riesgo se mantienen: hipertensión, obesidad... Donde hay más diferencias es en el trato que les dispensan. Los médicos saben más de la enfermedad y ahora utilizan más los soportes respiratorios no invasivos con los que, en algunos casos, logran evitar la intubación y la ventilación mecánica y, en otros, ayudan a la recuperación posterior.

Álvaro Cunqueiro

Precisamente, en el Hospital Álvaro Cunqueiro acaban de poner en marcha un nueva unidad, coordinada por la neumóloga Mar Mosteiro, para proporcionar terapias de soporte respiratorio no invasivo –sin intubación– a pacientes con insuficiencia respiratoria aguda provocada por el Covid. Ya tiene a cuatro allí. Se trata de un ala de cuidados intermedios dotada con diez camas y dirigida a esos enfermos que necesitan atención más específica y compleja que en hospitalización convencional, pero no tanto como en UCI. Por un lado, puede evitar el ingreso en estas unidades de infectados que necesitan estas terapias y, por otra, sirven para el alta precoz de positivos que ya pasaron la fase aguda en críticos. Cuenta con personal de Enfermería especializado y desde el control se hace un seguimiento de la constantes de los ingresados.

La doctora Leal cuenta que el equipo está bien de ánimos, pero se confiesa “enfadada” al entender que tanto la desescalada como la detección de positivos “se podía haber hecho de otra manera” para no estar en esta tesitura de nuevo. También cree que falta mucha concienciación de la sociedad. “Un contacto estrecho de un positivo no puede ni ir a bajar la basura”, subraya y también se dirige a los más jóvenes: “Si vas a una fiesta, el problema es que puedes contagiar a tu familia y puede morirse tu madre o ti abuela. Y si no es por Covid, igual por el tumor que no le puedan diagnosticar si no puede venir a las citas”.

Aumentan los ingresos de mayores dependientes

En esta misma línea, profesionales del Álvaro Cunqueiro advierten de que, en los últimos días, se percibe un aumento de ingresos de mayores con grandes dependencias, que no se mueven de sus domicilios, y que han sido contagiados de Covid-19 por sus cuidadores o familiares.

Según los datos facilitados por la Consellería de Sanidade al Ayuntamiento de Vigo, la incidencia acumulada –nuevos contagios detectados– por PCR en las dos últimas semanas es de 411 por cada cien mil habitantes. Es más del doble que hace cuatro semanas –el 22 de octubre era de 175–, pero algo mejor que días anteriores, en los que llego a 437. El área en su conjunto está mejor. Hay 374 por cada cien mil habitantes. Según el semáforo del Ministerio de Sanidad , está en “riesgo extremo” en este parámetro –por encima de 250–. En el mapa de incidencia a siete días de la Xunta, Nigrán abandona el rojo.

El alcalde, Abel Caballero, señaló que, a la vista de estos datos, la expansión del virus en el área sigue una “tendencia decreciente” en la ciudad y va “en la buena dirección”, pero el nivel “es alto”, por ello pide “mucha prudencia”.

El número de PCR se desplomaron ayer 805, menos de la mitad de los siete días anteriores.

La directora de Primaria y Urgencias deja el cargo

Lorenzo Llauger

Lorenzo Llauger

Elena Lorenzo Llauger, directora de Primaria y Urgencias del Área Sanitaria de Vigo, deja el cargo y regresa a su plaza de médica de familia en el centro de salud de Teis. El Sergas en Vigo señala que lo hace “por motivos personales” y asegura que aún no hay un sustituto decidido, ni en funciones, porque se convocará la plaza a concurso público. Lorenzo Llauger dejará el puesto a finales de mes. En Primaria hay muchos frentes abiertos. Este nivel está soportando buena parte de la carga laboral que ha supuesto la pandemia. Sobre todo, en esta segunda ola, en la que está sirviendo de parapeto para el hospital. Estas labores vienen a agravar la saturación que ya padecían sus agendas, a lo que se suman las dificultades para contratar profesionales para cubrir todo tipo de vacantes.

El banco de leche vigués, de los pocos con más donaciones

La pandemia lo trastoca todo. Pero en la Unidad de Neonatología del Chuvi se esforzaron porque se notara lo menos posible. Reforzaron todas las medidas de protección para mantener la presencia de los padres. Las que sí se restringieron fueron las estancias de otros familiares. En lo que va de año, han atendido a 37 grandes prematuros –con menos de 32 semanas de gestación o 1,5 kilos de peso–. El total de prematuros suelen rondar los 250 al año, el 7% del total. A lo que tampoco afectó la pandemia fue a la solidaridad de las madres que lograron que el banco de leche materna fuera uno de los pocos de España en los que aumentaron las donaciones. “También se ha hecho un esfuerzo importante en conseguir la instauración de la lactancia en los hijos de madres infectadas por Covid”, destacó la jefa de Pediatría, Ana Concheiro.

Inspección investiga denuncias sobre la residencia de Salvaterra

El Sergas notificó ayer dos nuevos fallecidos por Covid-19 en el área. Uno procedía de la residencia de Salvaterra. Es la vigésimo tercera muerte vinculada con el centro, intervenido por la Xunta, con 50 profesionales. La gestión de la residencia está cuestionada tras la denuncia de Traballadoras de Residencias de Galicia. La conselleira de Política Social, Fabiola García, aseguró que se envió una inspección sanitaria y otra de servicios sociales, que serán los que decidirán si se pone sanción. También ha prometido que dará respuesta a todos los requerimientos de la Fiscalía por las diligencias abiertas de oficio. La CIG se movilizó ante el centro para exigir depuración de responsabilidades. Recuerda que denuncia falta de personal y deficiencias en las instalaciones desde 2007. La Asociación Gallega del sector de la Dependencia defiende a la residencia. En Doral Residencias sumaron 4 usuarios infectados más, hasta 113.