Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Más de 80 familias ahogadas por las deudas solicitaron este año concurso de acreedores

Los particulares declarados en quiebra se triplicaron | Por primera vez superan a los de empresas | “Pierden sus bienes pero pueden empezar de cero”, anota un economista

Portada: Más de 80 familias ahogadas por las deudas solicitaron este año concurso de acreedores

Portada: Más de 80 familias ahogadas por las deudas solicitaron este año concurso de acreedores

“Por eso se le conoce a este recurso como Ley de Segunda Oportunidad; todo el mundo puede ser rescatado, empezar de cero”. Emulando el rescate a la banca tras la crisis de 2008, una familia que se ve ahogada por las deudas también puede acogerse a un procedimiento muy similar para tratar de superar una crisis económica: los concursos de acreedores de personas físicas. Esta normativa –vigente desde el 2015– se constituye como una especie de “balón de oxígeno” para todos aquellos ciudadanos presionados o asfixiados por impagos, que pueden ir desde la hipoteca, tarjetas de crédito o préstamos hasta la factura del taller mecánico o las mensualidades en un colegio.

No se trata de una vía todavía muy conocida por los particulares, pero la pandemia provocó un repunte en el número de personas que se acogieron a ese procedimiento civil –o mercantil si se trata de empresarios o autónomos– por “sobreendeudamientos”. Desde enero, los jugados de Vigo contabilizaron que 81 familias han solicitado entrar en concurso de acreedores (72 personas físicas y 9 empresarios); el triple que en 2019 con 33 casos mientras que en 2018 solo se registraron 16. Otra de las peculiaridades del auge de este procedimiento es que, por primera vez, han superado a los concursos de acreedores de empresas que este año, a día 2 de noviembre, sumaban 37.

“Las deudas van desde hipotecas hasta la factura del taller mecánico”

Javier de la Torre - Economista

decoration

¿Cómo funciona esta Ley de Segunda Oportunidad y quién puede acogerse a ella? Los requisitos que se contemplan para que a un ciudadano un juez le exonere las deudas pasa por residir en España, no puede superar los cinco millones de euros de pasivo y debe acreditar que no viviría dignamente si tuviese que hacer frente a todos los impagos además debe ser un deudor de “buena fe”. “La mayoría son personas que se desviven por cumplir con sus deudas pero no pueden. No existe un perfil concreto, pero sí es habitual encontrarse con gente que ha sufrido un descenso de la nómina y no ha sido capaz de aguantar el estilo de vida que tenía hasta entonces y las deudas se le echaron encima”, explica el economista Javier de la Torre, quien junto con el despacho de abogados comandada por Manuel Carpintero conforman el proyecto Deudas A Cero, con cerca de un centenar de casos activos en la ciudad.

El economista Javier de la Torre junto a los miembros del despacho de abogados Carpintero. | // J. LORES J. Lores

Desde su oficina, Atlántica Financiera, de la Torre analiza la situación económica de la persona antes de abordar la parte judicial. “Nadie que no vaya a salir exitoso o que no le compense le animamos a seguir con esta vía. Muchas son personas que están bloqueadas financieramente; primero analizamos su patrimonio, establecemos un plan de pagos con el mediador y luego una reunión con los acreedores para tratar de llegar a un acuerdo”, explica el economista.

“Todos los que se acogen salen adelante; el proceso dura hasta un año”

Manuel Carpintero - Abogado

decoration

Cuando este acuerdo no se da, se inicia el proceso judicial, que puede prolongarse hasta un año hasta que el juez decreta la exoneración total o parcial de las deudas, que quedarían inactivas. “Cualquier personas de cualquier extracto social puede caer en este procedimiento, la ley busca que pueda reincorporarse al circuito financiero”, concluyó.

Compartir el artículo

stats