Emorvisa, sumándose a la campaña de la Asociación Nacional de Servicios Funerarios, realizó ayer un minuto de silencio en homenaje a los fallecidos, con especial recuerdo a las víctimas del Covid-19. Bajo el lema #1N siempre contigo, la empresa vistió el tanatorio con un mural de crisantemos blancos, símbolo de la eternidad, el respeto y el afecto a los seres queridos que han fallecido. Además, la iniciativa busca reconocer la “inestimable” labor del personal funerario, último eslabón, “en ocasiones olvidado”, de la cadena sociosanitario y que resulta fundamental, especialmente en un contexto como el actual.