La Sección Quinta de la Audiencia de Vigo acoge este miércoles el juicio contra un vecino de Vigo que afronta seis años de prisión y multa acusado de delitos de atentado y lesiones por supuestamente agredir a policías nacionales que estaban de paisano en un operativo nocturno contra el “menudeo” y los hurtos en la zona de Rosalía de Castro.

El encausado negó que asestase un puñetazo en la nariz a uno de los efectivos, que tuvo que estar dos años de baja y que sufre secuelas. “Solo lo aparté con la mano, fue fortuito, me sentí amenazado, no se identificaron como policías”, alegó este vigués, que indicó que creía que eran un grupo de ladrones que le iban a “atracar”. Los agentes, por su parte, señalaron que sí se presentaron como agentes, pese a lo cual el hombre golpeó con enorme fuerza en la nariz a uno de ellos, teniendo a continuación una “resistencia activa” y una “actitud agresiva” durante el arresto.

Los hechos, relata la Fiscalía, sucedieron sobre las 06.00 horas del 4 de junio de 2016, cuando el acusado se dirigía con dos compañeros de trabajo al aparcamiento subterráneo de la calle Rosalía de Castro, en Vigo, accediendo por la rampa de salida de vehículos mas próxima a la calle Pontevedra, donde se encontraban cuatro agentes de la Policía Nacional de paisano.

Al llegar a dicha rampa los compañeros del encausado pasaron por un lado y continuaron hacia abajo, mientras éste pasó por el medio entre dos de los efectivos, supuestamente “empujando con fuerza” a uno de ellos, al tiempo que decía: “Aparta que voy a salir con el coche”.

En ese momento, prosigue el fiscal, un agente le dijo que se tranquilizara, al tiempo que, mostrándole la placa y carnet profesional, se identificó como agente policial, diciéndole que sus acompañantes eran también policías. Entonces, sin mediar palabra, “con el fin de menoscabar el principio de autoridad y la integridad física de dicho agente” le propinó supuestamente “un fuerte puñetazo en la nariz”, teniendo que intervenir sus compañeros para sujetar al presunto agresor, “quien se mostraba muy agresivo y se resistía fuertemente, hasta que los agentes lograron reducirlo y detenerlo”. Uno de los policías sufrió fractura de la nariz y tuvo que afrontar varias intervenciones quirúrgicas. Otro acabó con un traumatismo en la mano derecha. Un tercero sufrió la rotura de su cazadora.