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Zona Franca refuerza su peso urbano con 6 inmuebles y una inversión de 70 millones

Desde 2018 compró el rectorado, el centro informático, un edificio en la rúa Real y otro en Portanet que suman, con obras, 23 millones | Proyectados: Panificadora y otro en Areal

World Car Center | El Consorcio plantea crear en Portanet un gran polo de innovación del sector automovilístico: el World Car Center (WCC). Para hacerlo realidad el organismo ha adquirido ya una propiedad e invertido 1,35 millones.

World Car Center | El Consorcio plantea crear en Portanet un gran polo de innovación del sector automovilístico: el World Car Center (WCC). Para hacerlo realidad el organismo ha adquirido ya una propiedad e invertido 1,35 millones.

La huella de Zona Franca en Vigo es más que palpable desde hace décadas, en especial en su economía, tejido empresarial e infraestructuras, pero hasta ahora esa presencia se sustanciaba sobre todo fuera del corazón urbano de Vigo. Su sede principal, de hecho, se sitúa en los terrenos portuarios de Bouzas, un espacio que gestiona en concesión desde finales de los 80 y que se extiende al margen del entramado residencial de la villa.

Al hacerse con las riendas del Consorcio, en 2018, David Regades incidía ya en que una de sus líneas de trabajo se enfocaría precisamente en reforzar y hacer mucho más visible la presencia del organismo en la ciudad. “Además de un dinamizador económico tenemos la obligación de ser un dinamizador urbano. Vamos a sacar grandes proyectos que transformarán la ciudad”, explicaba el delegado estatal en julio de hace dos años, apenas unas horas después de que el BOE oficializase su responsabilidad.

Dos años después Zona Franca ha ampliado su huella en el casco urbano con cuatro proyectos ya en marcha –bien es cierto que con diferentes niveles de ejecución– que suman una inversión ya ejecutada, entre el dinero destinado a la compra y obras de adaptación, de 23,1 millones de euros. De ellos el más ambicioso, al menos en lo que a presupuesto se refiere, es el centro de negocios y emprendimiento que el Consorcio quiere instalar en el antiguo edificio informático de Caixanova, situado entre las calles López Mora y Tomás Alonso. En septiembre Regades firmaba con Abanca la compra de los cuatro bloques que componen el complejo, que suma más de 14.000 m2, por 12,3 millones de euros. A esa cantidad se añadirán ahora otros 10,7 millones para adaptar el espacio a su futuro uso, en el que –como ya deslizó el delegado estatal en varias ocasiones– la Universidad de Vigo ocupará un papel importante.

Presupuesto abultado tiene también el World Car Center (WCC), el polo de innovación en el sector del automóvil que el Consorcio proyecta en el entorno de Balaídos. El complejo estará formado por varios edificios nuevos y otro de cuatro plantas ya existente que el Consorcio compró en octubre de 2018 en Avenida de Portanet. Para su diseño el organismo estatal contó con el estudio navarro Vaíllo-Irigaray, que presentó un ambicioso diseño de más de 14.000 m2. Desde Zona Franca ya se ha avanzado sin embargo que el planteamiento inicial deberá revisarse, reduciendo su altura, para adaptarlo al PXOM. Si bien en un inicio se apuntaba una inversión estimada de alrededor de 14 millones de euros, las cuentas aprobadas en julio de 2019 avanzaban que en total quedan por movilizar 17,35 millones. De momento el Consorcio ha invertido 1,35.

Una de las adquisiciones con mayor carga simbólica es la del antiguo rectorado de la calle Areal y el inmueble anexo, con los que Zona Franca se hizo en abril para reconvertirlos en su nueva sede institucional y abrir un espacio para empresas en pleno corazón de Vigo. La compra se cerró con el Concello por 5,61 millones y se ha adjudicado ya una reforma por más de tres, a la que se sumará otra de 633.900. En total: 9,35 millones. El miércoles Regades avanzó que la próxima semana se trasladarán ya los primeros empleados al edificio. Para reforzar el músculo empresarial del entorno el el Consorcio lanzará un concurso para buscar en los alrededores del rectorado –en un radio de 200 metros– otro edificio de al menos 1.000 m2. Su presupuesto es de 2,4 millones.

Otra de las últimas adquisiciones del Consorcio es el edificio de la calle Real, en el Casco Vello, que se convertirá en la nueva sede de Down Vigo. La venta se cerró por cerca de 800.000 euros y la actuación en su conjunto rondará los 1,8 millones. En el entorno del barrio histórico se sitúa también otra de las iniciativas más ambiciosas del Consorcio, que trabaja mano a mano con el Concello de Vigo: la rehabilitación de La Panificadora, la antigua factoría de CPVSA. El organismo estatal y el municipal tienen sobre la mesa un proyecto para reconvertirlo en un espacio abierto al público, con una residencia, coworking, instalaciones deportivas... De momento se avanza en la fase administrativa. El último paso se conocía a principios de este mismo mes, cuando la Xunta emitió un informe favorable previo a la modificación puntual del Plan del Casco Vello que permite la recuperación del ámbito de La Panificadora. En total Zona Franca estima que destinará cerca de 13,4 millones a dotar de una segunda vida la factoría, que languidece desde que la compañía cesó su actividad.

Al listado se añadiría también el edificio Siemens, de la ETEA, adquirido en el verano de 2017 por el Consorcio por 928.600 euros y para el que se plantea adjudicar obras por 5,4 millones. En total la entidad movilizaría cerca de 6,4. En total, las inversiones ya realizadas entre el WCC, rectorado, Casco Vello y el centro informático suman 23,1 millones. Si se añaden las actuaciones pendientes de adjudicación el dato se eleva a 52,9. Con Panificadora y el edificio del entorno de Areal serían 68,7, cifra que sumado el Siemens se eleva a unos 75 millones.

Zona Franca refuerza su peso urbano con 6 inmuebles y una inversión de 70 millones

Antiguo rectorado | Para reforzar su presencia en el centro y liberar espacio en sus instalaciones de Bouzas, Zona Franca compró el antiguo rectorado de Arenal y su anexo por 5,6 millones. A la inversión se suman las reformas.

Zona Franca refuerza su peso urbano con 6 inmuebles y una inversión de 70 millones

Edificio en Rúa Real | Una de las últimas adquisiciones contribuirá al “renacer” del Casco Vello. El organismo ha comprado por unos 800.000 euros un edificio en Rúa Real que se convertirá en sede de Down Vigo tras su reforma. 

Zona Franca refuerza su peso urbano con 6 inmuebles y una inversión de 70 millones

Centro informático de Caixanova | En septiembre zona Franca cerró con Abanca la compra del antiguo centro informático de Caixanova, en López Mora con Tomás Alonso, por 12,3 millones de euros. Queda la inversión para su reforma.

Zona Franca refuerza su peso urbano con 6 inmuebles y una inversión de 70 millones

Entorno de la calle Areal | El miércoles Zona Franca avanzó sus planes de lanzar un concurso público para buscar un edificio en el entorno de su nueva sede del Areal para arrendarlo como oficinas. Invertirá 2,4 millones de euros.

Zona Franca refuerza su peso urbano con 6 inmuebles y una inversión de 70 millones

Instalaciones de La Panificadora | Zona Franca y Concello tienen sobre la mesa un proyecto para recuperar La Panificadora, sin actividad desde hace cerca de 40 años. En total la inversión prevista ronda los 13,4 millones de euros.

Regades: “Invertimos como nunca, Vigo lo merece y lo necesita”

El delegado de Zona Franca, David Regades, reivindica el impacto de los proyectos activados por el Consorcio desde 2018 en el centro de la ciudad. Tanto por su huella en el casco urbano, llevando centros de negocios al corazón de la ciudad –por ejemplo las nuevas instalaciones del Areal, el World Car Center o el gran bloque de innovación que el organismo proyecta activar en las instalaciones del antiguo centro informático de Caixanova de López Mora–, como por su capacidad para generar empleo. Sobre todo –recalca el responsable de la institución– en un momento marcado por una crisis sanitaria que ha devenido a menudo en crisis económica. “La Zona Franca de Vigo esta dándolo todo para acelerar una inversión en la ciudad que genera más de 4.000 puestos de trabajo –apunta Regades–. Inversiones estratégicas para blindar sectores claves en la economía de Vigo”. “Dijimos que la Zona Franca aumentaría su esfuerzo y su presencia en la ciudad, estos pasos son firmes y decididos. Estamos invirtiendo como nunca en Vigo, la ciudad lo merece y la ocasión lo necesita”, apostilla. Su expansión hacia el centro de la ciudad coincide con su consolidación en el propio polígono de Bouzas, donde el Consorcio acaba de despejar su futuro –gracias a la ampliación de la concesión portuaria– hasta al menos 2036. Ahora el organismo prevé maximizar el uso empresarial del recinto franco.

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