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Las vacunas de la gripe llegan en cuentagotas a las farmacias, que también perciben mayor interés

Las boticas solo han recibido la trivalente, ya que los sistemas públicos de las comunidades han agotado las que tienen 4 cepas

Silva tras poner la reclamación, en el centro de Coia.

Silva tras poner la reclamación, en el centro de Coia.

Una boticaria muestra una dosis de vacuna de la gripe en la Farmacia Viéitez López.

Una boticaria muestra una dosis de vacuna de la gripe en la Farmacia Viéitez López. Marta G. Brea

Las autoridades sanitarias, un año más, han recomendado encarecidamente la vacunación frente a la gripe. Con más empeño, si cabe, por los riesgos de la coincidencia con la pandemia por el nuevo coronavirus. La diferencia, en esta ocasión, es que el mensaje sí parece haber calado por el temor al Covid-19. Y este interés no solo se está notando en los centros de salud del área viguesa. También las farmacias están percibiendo una mayor demanda. El problema es que las dosis escasean y están llegando a cuenta gotas.

La presidenta del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Pontevedra (COFP), Alba Soutelo Soliño, explica que, este año, las farmacias solo han llegado las vacunas de la gripe trivalentes –con tres cepas– y no las trivalentes –con cuatro–. Estas última “se las han quedado todas los sistemas de salud de las comunidades autónomas”.

“Aunque la demanda no es grande, siempre hay personas con recetas médicas privadas o que no quieren ir al centro de salud a ponérsela, que las solicitan”, explica Soutelo y añade: “Este año ha aumentado un poco la demanda, pero menos de lo que cabría esperar en el contexto actual”.

Entre otras cuestiones, al tratarse de una vacuna que se ofrece de forma gratuita en el sistema público y que, hasta este año, no hubo nunca problemas de acceso, no todo el mundo sabe que también se puede acceder a ella de forma privada, adquiriéndola en las farmacias.

En la Farmacia Viéitez López han visto como las solicitudes de estas inyecciones se han triplicado. Ya han vendido veinte y aún acaba de empezar la campaña. “Llegaron siete y volaron en el mismo día”, cuentan. Ayer recibieron más. No solo están recibiendo a los que se interesan por ella todos los años, sino también a otros nuevos.

En la Farmacia Traviesas también han constatado un mayor interés por parte de la ciudadanía. El problema, destacan, es que “es muy difícil conseguirlas”. De momento, ya han vendido la primera remesa que tuvieron.

En la Farmacia Lestón explican que, de hecho, la información que les había llegado en un principio era que las oficinas no tendrían este año acceso a vacunas de la gripe por el aumento en los volúmenes que compran los sistemas públicos de salud. Finalmente, ellos han accedido a 10 y ya han tenido más demanda que lo que venden otros años. Describen que, a pesar de que otros años el acceso a la vacunación en los centros de salud es fácil y ágil, hay gente que prefiere adquirirla por cuestiones de tiempo o porque prefieren acudir a un centro privado

Los farmacéuticos consultados explican que, lo “lógico” y recomendable, es que las personas que lo adquieren acudan a un centro sanitario para que les inyecten la vacuna por si tuvieran algún tipo de reacción. Pero no siempre sucede así. Algunas personas son vacunadas por familiares sanitarios o, incluso, solo con conocimientos de Enfermería.

En las farmacias, las vacunas de la gripe tienen un precio de 9,68 euros.

“Injustificable”, para el BNG

El edil del BNG, Xabier P. Igrexas considera “injustificable e inaceptable” que se estén anulando las citas para vacunarse contra la gripe “por falta de existencias”. Exige a la delegada de la Xunta en Vigo, Marta Fernández Tapias, que explique por qué “seguimos padeciendo una sanidad recortada, que no cuenta con los medios necesarios, ni tan siquiera para garantizar algo tan básico e importante”.

“Nos dijeron que solo atendían a mayores de 65 años, que no había dosis para el resto”

La gran demanda de la vacuna de la gripe esta campaña está desbaratando la previsión en Atención Primaria del área sanitaria de Vigo y provocando desajustes en el suministro en algunos centros de salud. Ayer sucedió en el de Coia, donde usuarios con cita para inmunizarse regresaron a sus casas o trabajos sin el pinchazo.

Una de ellas fue Mar Silva. Esta profesora de un centro de educación especial se vacuna desde hace años para contribuir a proteger a sus alumnos. Ayer pidió un permiso en el colegio para acudir a pincharse. Tras veinte minutos en una cola que se prolongaba fuera del centro de salud, sobre las 10.15 horas, un sanitario salió a avisar a las “20 o 30” personas que esperaban de que no les quedaban dosis. Cuenta que les repartieron hojas de reclamaciones a quienes quisieron quejarse. Mientras hacían cola para poder entregarla y pedir una nueva cita, media hora después, llegaron más dosis. Relata que les pidieron que bajaran de nuevo al punto e vacunación y les nombraron uno a uno para indicar el orden de atención. Ella tenía unas 15 personas delante. Cuando le tocó, ya con el brazo remangado, le dijeron que no se la podían poner porque solo tenían dosis para vacunar a mayores de 65. Acudió al mostrador para que le dieran una nueva cita y le dijeron que le llamaría su enfermera el lunes. Acabó poniendo la reclamación. Reprocha que llegó a las 12 al colegio sin haber podido vacunarse.

Desde el centro de salud señalan que las vacunas para los mayores y menores de 65 son diferentes y que las vacunas que les llegaron a media mañana eran para los primeros. Denuncian que se produjo “agresividad verbal” de algún usuario contra profesionales y piden a la población que no pague con ellos su enfado por algo en lo que no tienen la culpa.

También sufrieron desajustes de suministro en el centro de salud de Val Miñor, en donde faltaron las de menores de 65 años. En días anteriores, los padecieron en el centro de salud de Pintor Colmeiro, entre otros. Además de la gran demanda de citas programadas, los sanitarios están haciendo una labor proactiva ofreciendo la vacunación a la población de riesgo que acude por otras cuestiones. De ahí las dificultades para prever exactamente las necesidades.

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