María Dolores Elena Durán Rodríguez, pedagoga y miembro numerario del Instituto de Estudios Vigueses rinde un nuevo homenaje a la Escuela Oficial de Arte y Oficios (ahora EMAO); y lo hace a través de las palabras. El salón de exposiciones de esta institución acogió ayer la presentación de su libro "Influencia de la Escuela de Artes y Oficios de Vigo en la ciudad y su contorno, en el que aborda entre otros asuntos, la creación de la institución de enseñanza y cómo, principalmente durante el primer tercio del siglo XX ese centro educativo impulsó la industria y el comercio de Vigo y su comarca y ayudó a florecer vocaciones artísticas. "El Gran Vigo que conocemos no se lo demos solo a las empresas que pusieron el capital; sino a estas escuelas que formaron a sus trabajadores", recalca.

-Después de una primera obra en la que aborda el influjo que tuvo la Escuela sobre la sociedad viguesa de la época, vuelve a rendir homenaje a la Escuela de Artes y Oficios.

- Sí. Tiempo atrás celebraron el aniversario de la Escuela de Artes y Oficios, porque fue creada en 1886. Y a raíz de una exposición que llevó a cabo el año pasado el comisario José Luis Mateo, que tuvo muchísimo éxito, se completó esa exposición con una conferencia que había dado yo, precisamente en la hemeroteca de la Escuela de Artes y Oficios. Y este año, como es un tema que yo he manejado y tengo además publicado un libro sobre su historia, pues he decidido sacar este librito que es un resumen muy pequeño de todos estos años de historia.

-¿Qué le debe Vigo a la Escuela?

-La Escuela de Artes y Oficios le dio muchísimas cosas y precisamente en el librito las señalo. Principalmente le proporcionó obreros cualificados para la industria de Vigo, contramaestres, le dio una elevación de la cultura popular, fomentó el aumento de la industria? Lo que le debe Vigo a la Escuela, en definitiva, es una lista muy larga de cualificaciones.

-En la actualidad nos encontramos con el dominio o potestad de las Universidades o los centros de Formación Profesional. ¿Dónde tendría que enfocarse ahora mismo la Escuela de Artes y Oficios para seguir en activo muchos años más? ¿Cuál debe ser su siguiente paso?

-Yo creo que todavía tiene mucho que dar, mucha vida. En la actualidad hay unos talleres muy interesantes y con bastantes alumnos sobre lutería, donde aprenden a realizar instrumentos de música. También hay pintura, dibujo? Puede dar mucho de sí todavía.

-¿Es importante mantenerla para guardar la tradición y lo que antiguamente se conocía como el oficio?

-Hay que tener en cuenta que los oficios de hoy día no tienen que ver con los de la época de esplendor de esta escuela, que fue en la primera mitad del siglo XX, cuando tuvo su verdadera razón de ser. Hoy día, aunque también podría seguir ayudando a la ciudad y a la sociedad, tendría que adaptarse y añadir cuestiones sobre las nuevas tecnologías, por ejemplo. De todas formas, es importante conocer el pasado para saber de dónde venimos y para conocer en qué medida estas instituciones realizaron lo que hoy día conocemos como el Gran Vigo. Y Vigo no se lo debe solamente a los que pusieron capital para levantar empresas, también a estas organizaciones que formaron a sus trabajadores, porque sin ellos no habría sido posible. También tengo que añadir que muchos de sus antiguos alumnos fueron esos emprendedores que, años después y gracias a sus conocimientos, crearon empresas.