La quinta edición del Festival de Cine Inclusivo de Vigo, dedicada a los profesionales sanitarios que llevan meses en la primera línea de batalla frente al Covid-19, arrancó ayer en el auditorio municipal con la proyección de Crip Camp. A Disability Revolution, que cuenta la historia de un campamento de verano para jóvenes con discapacidad y que es un símbolo de la lucha por los derechos civiles. También se proyectó De chaque instant, con la colaboración con la Alianza Francesa de Vigo y que narra el proceso de formación de un grupo de enfermeras. La programación continúa hoy con actividades online y presenciales, como la sección de cortos documentales que acoge el auditorio municipal a las 17.00.