A escasos metros de la obra de Vialia, donde poco a poco toma forma el complejo comercial diseñado por Thom Mayne, se edifica otra infraestructura que será clave para el entramado de comunicaciones intermodal que se creará en el entorno de Urzáiz: la nueva estación de buses. Los operarios contratados por la Xunta avanzan en los trabajos para dar forma a la futura terminal, que estará dotada de 30 dársenas y suma un presupuesto de 16 millones de euros. El gobierno autonómico calcula que en total recibirá 500 autobuses diarios y dos millones de viajeros al año.

Los trabajos arrancaron a finales de 2019 con el objetivo -planteado antes de la crisis sanitaria- de que el complejo abra sus puertas en la primavera de 2021. Desde la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade explican que a día de hoy se han finalizado ya los pilotes de sostenimiento de la infraestructura. Restarían solo los de la zona en la que se sitúa ahora la estación provisional de trenes, que se demolerá en unos meses, lo que permitirá a su vez avanzar en los trabajos.

"También estamos levantando muros y pilas de la estación de buses, de sostenimiento de las dársenas", apunta la Xunta. A mayores ejecuta la losa del tramo común de los túneles de Lepanto y acceso desde la AP-9 y del túnel de Lepanto del trecho de nueva obra. "Estos trabajos los acabaremos en noviembre", anota Infraestruturas.

"Para continuar avanzando con un ritmo adecuado en la obra en las próximas semanas y meses se espera que el Concello comience la obra del túnel y avance para demoler el acceso a la autopista desde Lepanto, y eso ahora mismo no tiene fecha", apunta San Caetano: "Este tiempo desde la adjudicación de la obra de accesos (tras la firma de la adenda) la Xunta ha estado haciendo propuestas para coordinar las obras y que sea posible avanzar, pero aún no se ha concretado nada con el Concello. El problema de esto es que genera retrasos para el conjunto". Ayuntamiento, Xunta y Adif firmaron en agosto la adenda para los accesos.