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Plástica del Chuvi suma técnicas avanzadas para evitar desvíos de reconstrucciones complejas

Busca reducir derivaciones a otras áreas sanitarias gallegas e incluso fuera de la comunidad - Incorpora la microcirugía y aspira a asumir la atención de grandes quemados pediátricos

De izquierda a derecha, Pablo Palacios, Nuria Pérez, Bruno Gago, Inma Martínez, Florentinza Lorenzo y Estefanía Muíño, del equipo de Cirugía Plástica del Chuvi. // FdV

El Servicio de Cirugía Plástica del Complejo Hospitalario Universitario de Vigo (Chuvi) ha incorporado las técnicas de reconstrucción microquirúrgica. Son las que el cirujano realiza, casi siempre, gracias a un microscopio, que magnifica la visión del tejido que tiene que operar y le permite una actuación tan precisa y fina como, por ejemplo, hacer hasta 12 suturas en una arteria de solo 2 milímetros de diámetro. Y este avance abre un amplio abanico de posibilidades, de nuevas soluciones para los pacientes del área viguesa que se están sumando a su cartera de servicios de forma progresiva: reconstrucciones complejas tras tumores o traumatismos de alta energía. El objetivo final es evitar los desvíos de usuarios a otras áreas gallegas e, incluso, fuera de la comunidad, y los consecuentes trastornos para las familias.

Plástica comenzó a incorporar estas técnicas más avanzadas hace un año. Lo hizo de la mano del doctor Bruno Gago Vidal, actual coordinador del servicio y que se formó, entre otros sitios, en el complejo de A Coruña (Chuac) y en Povisa, donde se deriva a la mayor parte de los casos que no puede operar el Chuvi en esta especialidad. "Son reconstrucciones más complejas, pero los resultados son mejores a la larga", explica. El servicio realiza más de un millar de cirugías al año, entre programadas y urgentes -alrededor de una quinta parte-, una cifra que está en aumento al ampliar la cartera. "Cuantas más soluciones ofreces, más creces", destaca. Y los desvíos ya han empezado a reducirse. Entre ellos, los de las reconstrucciones de nervios seccionados, que antes se derivaba siempre. Han logrado mantener la demora media al mismo nivel que el año pasado -que estaba en 56,7 días- pese al impacto del Covid-19.

Pero, claro, esto debe ir acompañado de más medios. Para los materiales no han tenido problemas y el Sergas les ha dotado de microscopios. El doctor Gago defiende la inversión ya que, a largo plazo, "ahorras". Son cirugías con mejores resultados porque permiten reconstruir con tejidos sanos y de calidad trasladándolos desde otras zonas del cuerpo. Estos evitarán nuevas reconstrucciones y permitirá soportar nuevos procesos -radioterapia, quimioterapia u otras operaciones- si fueran necesarios. En cuanto a recursos humanos, la plantilla ya ha pasado de cinco a seis cirujanos recientemente, pero necesitan más para seguir creciendo. El doctor Gago destaca que les rodea un equipo estable de enfermería, auxiliares y anestesistas, todos muy implicados y trabajadores. El servicio es "un grupo muy unido", que se ha implicado mucho con las nuevas técnicas.

Sus operaciones son de los más variadas. ¿Cuáles son las más frecuentes?

Pérdida masiva de peso

"Somos una especialidad que delimita con muchas otras", destaca el plástico. Con la "puntera" unidad de cirugía bariátrica del Cirugía General y Digestiva del Chuvi, que ha aumentado su actividad, colaboran para atender a operados de obesidad mórbida. Arreglan, sobre todo, faldones abdominales o tejido que les dificulta el caminar.

Cirugía de la mano

Trabajan en ampliar la colaboración con la unidad de extremidad superior de Traumatología, "que es muy buena". Una parte de la cirugía urgente de la mano se remite a Povisa. "La idea es que, poco a poco, vayamos asumiendo toda la patología que podamos", señala Gago. En las urgencias se ven muchos cortes de tendones, nervios, etc., pero también aplastamientos y abrasiones típicas, por ejemplo, de accidentes de moto.

Reconstrucciones de mamas

Con la microcirugía, podrán ganar en complejidad y abordar algunas operaciones que se derivaban a otros hospitales españoles como el colgajo de DIEP. Se usa en con personas que ya han agotado otras opciones , que no pueden usar prótesis. "Muchas veces, un cáncer de mama conlleva cirugía, radioterapia y quimio. Esos tejidos ya no son de la misma calidad que uno sano y, al poner una prótesis, en no pocas ocasiones, da problemas, como encapsulamientos. Lo ideal es quitarla y hacer una reconstrucción con tejido del propio cuerpo", explica el cirujano. Esta técnica consiste en extraer tejido del abdomen, con una vena y una arteria, y llevarlo hasta el pecho. "Da un resultado muy estable a largo plazo y muy natural, muy parecido a una mama", cuenta. Trabajan ya en implantarlo a final de año.

Grandes tumores

El espacio que dejan los tumores de medianas y grandes dimensiones, al ser extirpados, hay que reconstruirlos, ya sean cutáneos, de músculo, de tejido blando...

Quemados infantiles

El perfil del paciente del servicio es muy variado y de todas las edades. También niños, cuya atención comparten con Cirugía Pediátrica, Pero hay una parte que se envía fuera. "La idea es cubrirlo todo por a poco", señala. Ya lo han hecho con dos grandes quemados infantiles con la UCI pediátrica -"que es muy buena"- cuando el Covid-19 no permitió derivarlos a A Coruña o Povisa. "La evolución fue muy favorable. Si lo hacemos bien, ¿por qué no hacerlo de manera estable?". Si crecen los recursos, no descartan también los adultos, pero los niños deben ser prioritarios".

Nuevo hito para el servicio: piel del antebrazo para cubrir una placa de titanio en el cráneo

Tras ocho operaciones para extirpar un tumor cerebral recurrente, un paciente de 76 años llevaba a la vista en su cráneo una placa de titanio. Había que taparla, para que no estuviera expuesta y no se infectara. Lo habitual habría sido cubrirlo con tejidos de la misma cabeza, mediante técnicas convencionales. Pero la incorporación de la microcirugía permitió a Plástica del Chuvi un nuevo hito en el servicio: en una operación de ocho horas, le quitaron tejido del antebrazo al paciente, vehiculado por una vena y una arteria, y lo llevaron al cráneo, donde lo unieron a otras de solo 3 milímetros. Son estas suturas minuciosas, finas y precisas el gran avance que aporta la microcirugía. Así, se pueden trasladar de otras zonas tejidos sanos y de calidad que, si fuera necesario, en un futuro soportarían otros tratamientos, como radioterapia, quimioterapia u otras cirugías.

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