Cinco años de prisión. Es la pena que pide la Fiscalía para un padre separado que, en las visitas con pernocta que le correspondían con su hija menor, supuestamente realizó tocamientos a la niña con la excusa de jugar a las "cosquillas". Pese a que la pequeña le dijo que eso le "incomodaba", los hechos ocurrieron varias veces y "de forma continuada en el tiempo", relata el fiscal. Todo acabó cuando la menor se lo contó a su madre y se interrumpieron dichas visitas.

La acusación atribuye a este hombre un delito de abusos sexuales continuados. Entre otras medidas, solicita 3.000 euros de indemnización para la víctima.