Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

"Agente, aquí huele demasiado": la importancia de la colaboración ciudadana

La Guardia Civil ha intensificado la vigilancia, sobre todo en zonas rurales más proclives al cultivo de esta droga. Junto a ello, la colaboración ciudadana, afirman en la Comandancia pontevedresa, también es fundamental. "La pista la puede dar un senderista, un cazador, un ciclista... que se topa con la plantación", dicen. El fuerte y característico olor que desprenden estas plantas, incluso en la fase de secado, también ha llevado a algún vecino a alertar de que algo raro pasa. Medios más sofisticados como el helicóptero o los drones de la Guardia Civil han permitido asimismo dar con cultivos difíciles de ver desde tierra firme.

Junto a las plantaciones indoor -las que hay dentro de viviendas, galpones, invernaderos o naves-, abundan también al aire libre, camufladas en fincas o montes de zonas rurales. Los expertos creen que una de las claves del auge de estos cultivos es que, junto a tratarse de una droga barata que tiene por tanto gran demanda, quienes trafican con ella no deben hacer demasiada inversión económica. Y los beneficios son elevados. Cuando las plantaciones están dentro de inmuebles, muchas veces los traficantes hacen enganches fraudulentos a la red eléctrica. O usan potentes generadores de hasta 600 vatios.

Compartir el artículo

stats