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El doble castigo del tren de Madrid: a la cola en tiempos y sin servicio directo por Santiago

La línea del Miño mantiene a Vigo como la urbe de más de 200.000 vecinos que más tarda en llegar a la capital | Es la única del Eje que no disfruta de enlace moderno con Ourense

Estación de Guixar. // Marta G. Brea

Estación de Guixar. // Marta G. Brea

La apertura del tramo ferroviario de alta velocidad entre Zamora y Pedralba no ayudará a Vigo a apearse del triste lugar que ocupa en el podio de la movilidad de España: ser la ciudad -entre que superan los 200.000 vecinos- que más tarda en viajar en tren a Madrid. A pesar de que los 110 kilómetros de vías modernizadas entre Zamora y la comarca de Sanabria recortarán unos 50 minutos el trayecto, los Alvia que parten de Guixar con destino Chamartín seguirán tardando algo más que los de Gijón, Oviedo o Cartagena, urbes que al igual que Vigo ocupan un lugar "periférico" en la península. Adelgazan los márgenes, sí; pero como mucho Vigo se aproxima a sus tiempos. Incluso A Coruña tiene -y seguirá teniendo- un servicio más competitivo que el de Vigo a pesar de que ambas localidades están casi a idéntica distancia por carretera de la capital.

Ahora mismo el Alvia que sale a diario de Guixar tarda 6 horas y 42 minutos en llegar a Madrid. El dato está ligeramente "adulterado" por el Covid-19. Antes de la crisis Renfe operaba más frecuencias y -quizás por esa razón- ofrecía servicios también más rápidos, capaces de cubrir el trayecto en 6 horas y 17 minutos. Los técnicos ferroviarios estiman que la puesta en marcha de Pedralba permitirá ahorrar entre 45 y 60 minutos de viaje a los trenes que circulen hacia Madrid. Suponiendo un recorte de 50 minutos y con el horario "pre-Covid", el Alvia olívico tardaría unas cinco horas y media en llegar a Chamartín.

Con las parrillas actuales de Renfe en la mano, incluso en ese escenario Vigo seguiría siendo la ciudad con los trenes a Madrid más lentos. Y eso a pesar de que es bastante probable que en otras urbes los tiempos de viaje se hayan "hinchado" a causa del Covid. De las 19 con más de 200.000 vecinos, hoy por hoy solo la supera A Coruña. Sus Alvia tardan cinco horas y 57 minutos en llegar a Madrid. Tras el recorte de Pedralba, se quedaría en unas cinco horas y 10 minutos. Y eso con los tiempos actuales.

Del listado se excluyen las localidades del área de Barcelona conectadas con la estación de Sants, y Elche, que lo está con la de Alicante. La única que tendría un tiempo similar al de Vigo es Bilbao, con algo más de cinco horas. Si Renfe opta por activar finalmente un servicio Alvia con Madrid vía Santiago incluso la ciudad del Lérez se colocaría en Madrid en un tiempo muy similar -o incluso algo más reducido- que Vigo: 5 h y 15 min.

La línea del Miño, clave

Aunque es probable que los tiempos terminen variando -influyen las obras y Renfe puede jugar con la supresión de paradas o márgenes extra-, los datos reflejan una idea clara: salvo Lugo, Vigo será la ciudad de Galicia en la que menos efecto tendrá la alta velocidad con la meseta. La razón está dentro de la propia comunidad. La anticuada línea del Miño hace que sus Alvia tarden una hora y media en recorrer los 130 km que separan Vigo de Ourense, puerta de salida hacia Madrid. A Coruña, Santiago y ahora -de activarse el nuevo Alvia- Pontevedra y Vilagarcía se benefician del moderno tramo Santiago-Ourense de 87 km que conecta ambas localidades en solo 38 minutos. Vigo se queda como única urbe del Eje Atlántico sin acceso directo a ese corredor, más cómodo y que ofrece un ligero ahorro de tiempo con respecto a la línea del Miño mientras esta no se modernice."Ir por Santiago puede valer como mal menor y medida provisional, pero la clave es Cerdedo"

Los empresarios reivindican el valor "clave" de la variante de Cerdedo para que Vigo pueda disfrutar de las ventajas de la alta velocidad con Madrid. "Cerdedo es una reclamación histórica a la que se ha sumado la salida sur y el corredor noroeste. Vigo ha demostrado su pujanza industrial y económica. Debemos llegar en tiempo y forma a Madrid", reivindica Jorge Cebreiros, presidente de la Confederación de Empresarios de Pontevedra.

El representante de la patronal recuerda que ahora mismo hay viajeros que optan por desplazarse en coche a Ourense para tomar allí el tren y ahorrarse la anticuada línea del Miño, por lo que ve el trayecto a Madrid a través del bypass de Santiago una "medida provisional", un "mal menor", pero -insiste- "sin olvidar el objetivo": Cerdedo. La Xunta defendió ayer que "Vigo no puede quedar al margen de ninguna planificación" y Renfe debe "atender los principales flujos de demanda". También exigió información a la operadora sobre sus planes tras la apertura de Pedralba. El actual dibujo de la alta velocidad en Galicia -incluido el corredor Santiago-Ourense- se planificó y ejecutó a lo largo de diferentes mandatos y con alternancia de colores al frente del Gobierno.

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