Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El colectivo feminista, sobre el 'twerk': "Hay autocosificación"

Aunque no se pretenda, "la imagen que da sí es machista", matizan

Un grupo de mujeres participa en una clase de "twerk" en Boombox Dance Studio.

Un grupo de mujeres participa en una clase de "twerk" en Boombox Dance Studio. // FdV

¿Es el twerk un baile machista? Es el gran debate que ha surgido en Vigo después de que la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, tildase con este adjetivo un cartel que anunciaba una clase de esta modalidad en una asociación de vecinos de Navia -finalmente, fue cancelada-. La profesora, Ester Ogando, así como los que practican esta danza, niegan rotundamente que lo sea y defienden que "empodera" a las mujeres. Las asociaciones de baile han preferido mantenerse al margen, pero ¿cuál es la opinión que tiene el colectivo feminista sobre este tema?

Luisa Ocampo Pereira, integrante de la Plataforma Feminista Galega, destaca que "la imagen que se da en el twerk sí es machista aunque no se pretenda eso". "Este tipo de baile no empodera a la mujer. Consigue autocosificarnos todavía más y da la sensación de que se nos tiene que valorar por nuestro cuerpo, algo que, desde el feminismo, siempre se ha rechazado", explica antes de señalar que las mujeres piden que solo se les valore por sus "capacidades intelectuales y prácticas". "Como hemos demostrado a lo largo de toda la historia, son muchas", apostilla.

Ocampo Pereira, en nombre del colectivo, critica que se apoye con dinero público actividades que no luchan por la igualdad y no ayudan a empoderar a la mujer: "No valoraremos la cancelación de la clase de twerk; desde el feminismo, hemos paralizado actividades que nos parece que iban en ese sentido. Hemos visto vídeos de este tipo de baile y existe una actitud pasiva por parte de las mujeres cuando participan hombres; el hombre es el que se muestra activo y, cuando se muestran ellas, se hace culto al cuerpo".

Priscila Retamozo, del colectivo Klandestinas y coordinadora del Comando Igualdade, destaca que "no se trata de tachar ninguna disciplina de machista": "Tampoco de censurar ninguna expresión artística, sino de repensarnos y cuestionar si la omnipresencia de la sexualidad y la presión social obligan a las mujeres, aunque sea inconscientemente, a autocosificarse".

"El patriarcado se apropia de cada expresión y la convierte en objeto de consumo masculino y, ante ello, hay que estar armadas de pensamiento crítico y sororidad", explica, a la vez que invita a las mujeres a "deconstruirse colectivamente desde el cuidado y nunca desde la censura": "No queremos ensanchar la cumbre de cuerpos deseables, queremos que nuestro éxito no dependa de lo sexys que somos".

Ayuda institucional

Tanto Ocampo Pereira como Retamozo subrayan la necesidad de que las instituciones públicas arrimen el hombro. "La solución no es cancelar un acto con una sentencia irrevocable. Pedimos que inviertan en una educación feminista para que aprendamos a representarnos de otro modo, en actividades relacionadas con acabar con los estereotipos y para que el tejido asociativo feminista tenga fondos para ayudar a las mujeres", cita la segunda.

Compartir el artículo

stats