De la decisión de si la Federación Olívica de Asociacións de Nais e Pais (Foanpas) abriría este curso escolar los servicios de comedor no solo estaban pendientes las familias de los alumnos. También más de doscientos trabajadores de la empresa de catering Arume, que llevan en un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) desde hace seis meses.

De hecho, la firma gallega, con la que la federación lleva trabajando años, le ha remitido en los últimos días un burofax con el que le informa formalmente de que le "podría subrogar el personal si no se abriera la red". Es decir, deja entrever que, de no retomarse el servicio en estos 28 comedores, reclamarían responsabilidades económicas para hacer frente a los despidos a los que se vería abocada.

Esta comunicación de la empresa de catering supuso "una presión añadida fuerte" para las asociaciones de padres, al no saber hasta qué punto les podría repercutir económicamente.