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La escasez de pisos a estrenar intensifica la preventa e impulsa nuevas promociones en Vigo

El bloque de San Roque comprometió más del 50% de sus 130 viviendas, aún en obras, y el de Pino, a estrenar, roza el 100%

En la parcela no se ha colocado aún ni la primera piedra y las excavadoras y camiones no empezarán a trabajar hasta octubre, pero la inmobiliaria Viqueira tiene ya un largo listado de "pretendientes" para los 23 apartamentos que está a punto de construir en la esquina de las calles Emilia Pardo Bazán y María Victoria de la Fuente Alonso, en Vigo. El proyecto -trazado por el estudio de arquitectura OPV- se anunció ya en 2019, pero tras algunos cambios ha recibido ya licencia para activar una obra con un presupuesto de 2,5 millones de euros. Con el proyecto todavía sobre el papel, la promotora suma ya una cascada de contactos de posibles compradores interesados.

No es un caso aislado. La misma empresa está levantando en San Roque un amplio bloque de 130 apartamentos -distribuidos en tres portales- que ya ha despertado el apetito de sus clientes. Aunque los obreros están centrados aún en la estructura del edificio, Viqueira confirma que ha comercializado ya más del 50% de las viviendas. El ritmo de venta no ha sido muy distinta en su promoción de la calle Pino, cerca de Fátima y Vialia, donde acaba de levantar un edificio. De sus 25 apartamentos, el contrato de venta ya está cerrado en 24.

El ritmo de precomercialización se explica por varios factores. Uno, determinante, son las exigencias de las propias financieras a la hora de respaldar los proyectos. Para operar sobre seguro -anotan desde el sector- no es extraño que exijan a las promotoras un nivel de precomercialización que ronde el 50%.

Otra de las claves es la parca bolsa de hogares a estrenar que registra la ciudad. Al cierre de 2019 el Gobierno contabilizaba en la provincia 7.264 viviendas nuevas en stock, el dato más bajo de la década. En 2011, de hecho, la bolsa rozaba las 12.400. La cifra no solo marca un mínimo en volumen de construcciones. Lo hace también en su proporción sobre el total del parque residencial: un 1,47%.

La Federación Gallega de Agencias Inmobiliarias (Fegein) calcula que en Vigo el stock de vivienda nueva suma 130 propiedades, una pequeña parte del parque local, pero ligeramente por encima de las 80 que contabilizaba hace un par de años. Otro indicador de la escasez en el mercado es el precio. Los últimos datos oficiales del ministerio -del segundo trimestre de 2020- fijan el valor del m2 con menos de cinco años en casi 1.800 euros, su mayor nivel desde 2014.

"Hay mucha demanda. Cuando empezábamos a poder hacer vivienda se anuló el PXOM", apunta Javier Garrido, presidente de la asociación provincial de promotores inmobiliarios (Aproin). El sector, explica, detecta "demanda estabilizada de vivienda" de potenciales compradores que buscan emanciparse o trasladarse a un espacio adaptado a sus necesidades. Sobre los niveles de precomercialización, apunta varios factores: la demanda y las exigencias que marcan las financieras a las promotoras.

"Lo que hay son muchos posibles compradores y pequeños inversores de viviendas usadas esperando que bajen los precios para comprar. Casi todas las inmobiliarias tienen lista de espera", anota Benito Iglesias. El presidente de Fegein advierte en cualquier caso de que "hasta que el PXOM no este aprobado de manera definitiva la seguridad jurídica no es plena y por tanto las inversiones tampoco".

Lo que sí deja de momento la demanda al amparo de la ordenación provisional validada en 2019 son promociones nuevas, como la de Emilia Pardo Bazán, de 3.600 m2 edificables, con bajo, cuatro plantas y bajocubierta; la de San Roque o un bloque de 13 apartamentos que acaba de recibir luz verde de Urbanismo para la calle Pi y Margall.

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