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El verano más fácil para los socorristas: su actividad cayó en picado por el Covid

Realizaron menos de la mitad de intervenciones que en 2019

Un socorrista vigila a los bañistas en la playa de Samil. // Alba Villar

Un socorrista vigila a los bañistas en la playa de Samil. // Alba Villar

El Covid-19 trastocó todos los aspectos económicos, sociales, culturales y de ocio del pasado verano. Y en las playas también se notó. Pese al sistema de parcelación impulsado por el Concello de Vigo para garantizar la máxima seguridad en los principales arenales de la ciudad, lo cierto es que parece que la gente tuvo una mayor reticencia a coger la sombrilla y ponerse el bañador. Aunque es cierto que los días más veraniegos las playas lucían una imagen imponente, con centenares de bañistas, lo cierto es que no se vivieron las masificaciones de otros años. Prueba de ello son las intervenciones realizadas hasta el momento por los socorristas en los arenales vigueses.

El balance de asistencias realizadas este año hasta el 3 de septiembre es de 1.738, 2.122 menos que en 2019. Es decir, los socorristas han tenido que actuar en menos de la mitad de las ocasiones que el pasado verano. A modo de ejemplo, han atendido a 641 personas por alguna herida hecha durante su estancia en el arenal, mientras que en 2019 fueron 1.366. También las picaduras de faneca, insectos o erizos, clásicos incidentes veraniegos, han caído a límites históricos: solo 482 hasta el momento. Por poner un poco en perspectiva, en 2018 hubo que atender 911.

Por número de actuaciones, las otras intervenciones más habituales fueron por traumatismos, contusiones, esguinces o luxaciones y quemaduras (solo seis, mientras el año pasado fueron 47). En estos meses de verano, los socorristas también tuvieron que encontrar a 29 menores que se habían perdido de sus familias y a cuatro adultos, cifras mucho menores también que en anteriores temporadas estivales.

Más allá de estas actuaciones, que son las más habituales, los socorristas también han afrontado otras atenciones sanitarias destacadas, como rescates acuáticos, lipotimias o pérdidas e conciencia, una posible lesión medular, 23 evacuaciones en ambulancia de pacientes a centros sanitarias y siete al puesto central de Samil. Hay que señalar también que, este año, han atendido una única parada cardiorrespiratoria, que en este caso no fueron capaces de recuperar, en este caso a un varón de 77 años en el arenal de O Adro.

El equipo de vigilancia de playas está compuesto este año por 26 socorristas acuáticos, repartidos entre Rodas, Canido, O Vao, Samil, Fontaíña, Argazada, Tombo do Gato, Carril, A Punta y Fortiñón. A ellos se suman dos técnicos de emergencias sanitarias ubicados en la central de coordinación de emergencias, con una ambulancia propia del servicio, cuatro ayudantes de primeros auxilios en Rodas y Samil, tres enfermeras, ocho voluntarios de protección civil y dos responsables del servicio de socorrismo acuático y sanitario.

Hay que señalar también que este año no fue necesario realizar ninguna evacuación desde las Islas Cíes en embarcaciones de Salvamento Marítimo, aunque sí que tuvo que acudir en dos ocasiones el helicóptero medicalizado del 061 para realizar una atención sanitaria.

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