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La Cofradía del Silencio soplará las 75 velas sin la entrega de medallas

La entidad olívica solicita al Vaticano la bendición apostólica: "Nos la merecemos"

Miembros de la Cofradía del Silencio, que cumple 75 años a finales del mes de noviembre.

Miembros de la Cofradía del Silencio, que cumple 75 años a finales del mes de noviembre. // J. Lores

La Cofradía del Silencio sumará 75 años el próximo 22 de noviembre en un momento atípico para todos los fieles. Alcanza una cifra histórica en un 2020 histórico: el de la pandemia del coronavirus, la misma que ha impedido que se celebrasen los actos de la Semana Santa y ha obligado a la Borriquita a permanecer confinada hasta el próximo año, siempre que la situación sanitaria lo permita. Y, para más inri, no se celebrará la entrega de medallas a los nuevos cofrades, prevista para el 14 de septiembre, por discrepancia de criterios de los miembros del cabildo.

Para soplar las velas, la entidad olívica tiene en mente varias ideas, pero ninguna ya cerrada, según avanza el presidente, Guillermo Carballido: "Nos han ofrecido participar en la celebración del 50 aniversario de las parroquias, que tiene lugar a finales de octubre, donde tendríamos un espacio para ofrecer una pequeña exposición; estaríamos encantados. También hemos pensado en un concierto de la Coral Casablanca. Reactivaremos las gestiones dentro de unas semanas".

Carballido, hijo del fundador de la cofradía y hermano de Juan Carlos Carballido, vicepresidente, asegura que el 75 aniversario es una fecha "muy importante", por lo que "no puede caer en saco roto". "Cuando nació, era una institución en toda la ciudad, contaba con el apoyo de armadores y conserveros. Los que la iniciaron merecen todo el respeto. Hay muy pocas entidades en nuestra ciudad que ya sumen 75 años", apostilla.

Reconocimiento de la ciudad

Guillermo Carballido espera que el Concello de Vigo nombre Viguesa Distinguida a la cofradía el año que viene tras recibir la negativa de la administración local en la última ocasión. "Estamos intentando rejuvenecer y sacar todo lo bueno a la cofradía. Hemos incrementado un 30% la base de cofrades en poco tiempo, hemos logrado apoyo privado que nos ha aportado ayuda económica y restauraremos la base de la Borriquita, que está llena de polilla. Hemos restaurado la sede, la hemos pintado y hemos instalado iluminación nueva. Hasta queremos cambiar los estatutos", defiende el presidente antes de reconocer que el objetivo de su hermano y el suyo es reflotar la entidad para honrar la memoria de su padre y de la gente que ha participado durante toda su trayectoria. "Nos hemos librado de las deudas con las aportaciones conseguidas; ahora, intentaremos reunir en un mismo espacio todas las imágenes y los carros, que están guardados en diferentes lugares", argumenta.

Todavía con unos meses por delante, Carballido ya pone la vista en la Semana Santa del 2021. Si la pandemia no frustra los planes, la Cofradía del Silencio tendrá la ocasión de mostrar las mejoras que ya estaban preparadas para este año. "Queremos que sea decente. Para la anterior, ya teníamos todo organizado y los trajes nuevos. Seguiremos contactando con más gente para obtener ayudas", sostiene Guillermo Carballido, quien confiesa que espera que la entidad olívica cuente en ese momento con la bendición apostólica, que ha sido solicitada al papa: "Nos la merecemos".

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