La Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria (Sareb) se puso ayer en contacto con el Concello de Vigo para comunicarle que la propiedad del edificio de Gran Vía 54, que decenas de okupas usan como hogar, "está en discusión judicial". Así lo avanzó ayer el alcalde de Vigo, Abel Caballero.

"Le reclamo a la Sareb que no quiero un edificio deshabitado, desatendido y sin acabar la obra durante años y años, de ningún modo", insistió el regidor, aunque admitió que si su propiedad está siendo objeto de un contencioso judicial, "ya hay otras razones" para su estado.

El inmueble ha salido a subasta en varias ocasiones y solo un par de viviendas fueron adjudicadas. Se trata de un edificio de seis plantas con 26 viviendas muy cerca de la plaza de España, cuya construcción quedó a medias. Las obras llevan años paralizadas.