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Vigo se dispara en la clasificación de puertos fruteros de España al crecer el tráfico un 670%

La apuesta del Puerto por el movimiento de fruta de Sudamérica la sitúa en tiempo récord por encima de otras terminales del Levante y el Norte: "Queda mucho por captar todavía"

Uno de los contenedores de fruta descargados por un buque de CMA en enero en Termavi.

Uno de los contenedores de fruta descargados por un buque de CMA en enero en Termavi. // Pablo González

Vigo es el principal puerto de Europa en pesca fresca, y un referente en congelada, al igual que en el movimiento de vehículos (con un hinterland, en este último caso, que llega a Valladolid). Pero de un tiempo a esta parte ha entrado -y con fuerza- en la pugna por despuntar en una mercancía más: la fruta. Y de momento su apuesta está dando resultado. El tráfico de frutas, hortalizas y legumbres ha medrado en la primera mitad de 2020 un 670% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Es decir, aun con una pandemia entremedias que obstaculizó el funcionamiento normal de la economía y las relaciones comerciales, el Puerto se disparó como terminal frutera y se posicionó por encima de otras del Noroeste y el Mediterráneo, según las estadísticas facilitadas por Puertos del Estado.

De enero a junio por los muelles de Guixar 61.264 toneladas, una cifra muy superior a las 7.961 anotadas en el periodo anterior, y que relegaba al Puerto a la "cola" de la tabla nacional. En la actualidad mira desde el retrovisor a puertos como Baleares, Gijón, Almería, Motril, Sevilla, Málaga o Cartagena, y desde luego a los gallegos de Vilagarcía y sobre todo Marín, que ha experimentado un desplome parejo que obedece a la absorción por parte de Vigo de sus tráficos (de 75.368 toneladas en el primer semestre a 5.024 en el acumulado de junio). En cabeza siguen estando Algeciras, Valencia, Las Palmas, Tenerife o Barcelona, por este orden.

El escalafón casi residual que ocupaba el Puerto comenzó a erosionarse a finales del pasado año. En noviembre este diario adelantó la operación de la naviera CMA-CGM para arrebatar a Maersk el tráfico de fruta de Sudamérica que hasta entonces se estaba descargando en Marín, resultado de la pérdida del contrato de la danesa con el gigante frutero estadounidense Del Monte Foods. Y en enero de 2020 comenzó a sustanciarse ese cambio, con la descarga por parte del Wilhelm del primer centenar de buques y bananas procedentes de Costa Rica y Colombia.

Esos primeros envíos se dirigieron, previo paso por el Puesto de Inspección Fronterizo (PIF), en dirección a Marín a una nave de la concesionaria de la terminal viguesa de contenedores, Termavi. Pero la firma (del Grupo Davila) ya ha invertido más de tres millones de euros en transformar una nave de una filial (Transglobal) en Guixar para abrir el almacén refrigerado más grande de España. Una instalación de última generación, de nombre DART ( Davila Reefer Terminal) Vigo, con 4.000 metros y capacidad para mantener 8.000 toneladas de perecederos con temperatura "a la carta". "Sin esa nave el Puerto no tendría contenido", valoran desde la compañía.

A por más

La de la de la fruta es además una mercancía "sinérgica", en palabras de Enrique López Veiga, "casa bien con la pesca congelada, es un tráfico limpio y estratégicamente es importante" que sin embargo no ha conocido aún su techo en el Puerto. Su presidente lo advierte: "Queda mucho por captar todavía", en una máxima que también se escucha en Termavi: "A seguir peleando por más tráficos, siempre estamos en continuo desarrollo"

Queda, pues, margen de mejora. En el punto de mira está Sudáfrica, entre otros países. En agosto la llegada a Guixar a un primer cargamento de naranjas desde Ciudad del Cabo nutrió las expectativas para que Vigo fuera la puerta de entrada de los cítricos del Cono Sur en España, pero habrá que esperar. "Están muy reticentes", explica López Veiga, teniendo en cuenta la tramitación burocrática y el celo con que se dispensan (desde el Gobierno y la UE) las importaciones de cítricos, si cabe, a raíz de enfermedades como la conocida "mancha negra". El estancamiento de las relaciones comerciales en tiempos de Covid-19 tampoco ayuda, agrega el presidente del Puerto.

Con todo, en el auge frutero de Vigo Veiga también reivindica como clave el acuerdo de los costes de la estiba, "una de las mejores cosas que le han pasado al Puerto en los últimos años", que ha sentado la pax entre los agentes el sector, y que está detrás de la competitividad de Vigo sobre Marín, "que era nuestro problema inmediato".

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