El Auditorio municipal ha desarrollado un protocolo Covid específico que incluye la reducción de su aforo habitual -281 butacas y 4 plazas de movilidad reducida- a 79 entradas para cada espectáculo, 2 para personas en silla de ruedas y 2 butacas a su lado reservadas para acompañantes en caso de ser necesarias.

Además será obligatorio el uso de mascarilla en todos los espacios y se instalarán dispensadores de gel higienizante a la entrada y salida del auditorio. El recorrido para acceder al recinto y ocupar las butacas estará señalizado, aunque se aconseja a los espectadores que esperen a que el personal les indique la ruta a seguir tanto a la entrada como al salir para poder hacerlo "sin riesgos de romper las distancias de seguridad".

Con este mismo objetivo, los asistentes deberán llegar al auditorio con tiempo suficiente antes de cada función y facilitar la labor de acomodamiento.

Por otro lado, la pandemia también ha obligado a celebrar de forma virtual la cuarta edición del Concurso Internacional de Piano "Cidade de Vigo". El concejal de Cultura, Abel Losada, y el responsable del evento, Pablo Galdo, explicaron ayer los detalles en una rueda de prensa en el Concello.

Losada felicitó a la Asociación de Música Clásica de Galicia por el trabajo que están realizando en un año de gran complejidad por el coronavirus. Y avanzó la voluntad municipal de seguir apoyando la cultura con este tipo de certámenes en un momento de gran dificultad.

Galdo agradeció el apoyo y destacó que el concurso "dará mucha visibilidad a la ciudad". Las restricciones actuales de movilidad explican el formato online de este año, ya que casi el 75% de los 100 músicos seleccionados entre casi 300 de 50 países no podían viajar a Vigo.

La competición se celebrará entre el 15 y el 19 de octubre y la retransmisión vía streaming a llegará a más de 150 países utilizando las redes sociales como plataforma. El jurado está compuesto por Martha Argerich (Argentina), Nelson Freire (Brasil), Tamás Vásáry (Hungría), Sergio Tiempo (Venezuela) y el propio Pablo Galdo.