09 de agosto de 2020
09.08.2020
Faro de Vigo

El Covid silencia las clases de orquesta

- El Conservatorio Superior de Música las sustituirá por agrupaciones de cámara y 'big bands' - El centro hace una fuerte inversión en tecnología para el sonido de las lecciones a distancia

09.08.2020 | 01:04
Alumnos en las pruebas de acceso. //

Una orquesta sinfónica suele tener más de 80 instrumentistas. Pero con la nueva situación creada por la pandemia, cualquier clase de más de 25 personas resulta inviable. Así que el Conservatorio Superior de Música de Vigo (CSM Vigo) tendrá que prescindir el próximo curso de una de las asignaturas que más motiva a sus alumnos: las clases de orquesta. Las sustituirá por otros formatos, como agrupaciones de cámara o big bands. No es el único cambio que se encontrará el alumnado que deberá adaptarse a la semipresencialidad. En este sentido, el centro ya ha hecho una importante inversión en tecnologías.

La de música de orquesta es la segunda asignatura de los alumnos en número de créditos tras la de su instrumento. Son 3,5 sobre un total de unos 60. El director del CSM Vigo, Esteban Valverde, considera que con este cambio "los alumnos pueden perder en cuestión de repertorio, pero no musicalmente" ya que desarrollarán otros proyectos también interesantes. Admite que "los más vistoso son las grandes producciones", pero le encuentra el lado positivo: "Es una oportunidad para hacer otros repertorios". Pone como ejemplo, la posibilidad de trabajar la cuerda sin vientos o la creación de big bands, agrupaciones de jazz, que llevaban años tratando de formar en el centro ubicado en O Castro.

Así, antes el nuevo protocolo establecido para que los centros educativos apliquen las medidas de prevención que frente a la infección por Covid-19, en el CSM de Vigo sustituirá las dos orquestas que solía formar con sus doscientos alumnos por otras ocho agrupaciones de distinto tipo. "Habrá que inventarse otras fórmulas", indica Esteban.

El conservatorio ya ha realizado las inversiones necesarias para adaptarse a la nueva realidad y tener las instalaciones preparadas para el próximo 1 de septiembre. Las clases teóricas serán semipresenciales. Dividirán a las clases en dos grupos, que no se cruzarán entre sí. Una semana acudirá uno a clase y el otro la seguirá por internet desde sus domicilios. No habrá más de 15 estudiantes juntos.

Una de las cuestiones que han tenido que mejorar son las herramientas telemáticas. Entre otras cosas, han mejorado la conexión mediante fibra óptica para garantizar la calidad del sonido en las transmisiones.

Las clases de instrumentos que los docente imparten de forma individualizada, con un solo alumno por sesión, seguirán siendo presenciales. Se han colocado pantallas en las aulas y la Dirección estudia cómo organizar los pasillos y los horarios para evitar el cruce de los alumnos y facilitar la desinfección del las aulas entre clase y clase. "El personal de limpieza es el que más ha trabajado en este tiempo", destaca y agradece Esteban Valverde.

También se han instalado mamparas acristaladas en el auditorio y se han encargado kits de limpieza y protección para los docentes. Además, se toma la temperatura a todo el que accede a las instalaciones.

La "potente" inversión de dinero que la Dirección ha destinado a estas medidas la ha obtenido reajustando el presupuesto y aprovechando aquellas partidas previstas que no se consumieron por la suspensión de las clases debido al confinamiento, como puede ser la destinada a la factura eléctrica.

Las pruebas de acceso fueron la primera gran prueba de fuego en cuanto a las medidas de prevención y seguridad. Fueron presenciales y llegaron a juntar a 70 estudiantes en algún test.

En total, se matricularon 92 en estos exámenes, en la media de otros años. Incluso se recibieron bastantes de otras comunidades y algunas alejadas, como Baleares. Para las jornadas de puertas abiertas, el centro apostó por el formato virtual.

Los alumnos también desafiaron los obstáculos que les puso la pandemia para presentar los trabajos de final de carrera. No se llegó al nivel de otros años, pero el director del conservatorio asegura que el número superó sus expectativas. Se hicieron 42 a lo largo de todo el curso, lo que representa alrededor del 60% de los que se presentan habitualmente, En las fechas en las que corresponden, durante junio y la primera quincena de julio, al final de la desescalada, se entregaron una veintena. Alrededor de 25 alumnos lo han aplazado al primer cuatrimestre. Los formatos escogidos han sido variados: telemáticos grabados, en streaming o presenciales.

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