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Los forenses vigueses no dan abasto

- Durante el confinamiento, realizaron hasta 70 certificaciones de muertes en domicilios

Las dependencias del Imelga en el edificio de Justicia de Vigo. // Marta G. Brea

Una de las medidas que desde la Xunta se tomó en consideración para paliar las consecuencias sanitarias derivadas del coronavirus fue poner a disposición de Sanidade a los forenses del IMELGA (Instituto de Medicina Legal de Galicia) para certificar las defunciones que se registran en los domicilios. Estos profesionales normalmente solo intervienen en casos de muertes violentas. Y cuando no es así, son los médicos de familia los que deben desplazarse a la vivienda del difunto y acreditar la causa de la muerte. Así desde el 6 de abril y hasta el 17 de mayo, estos profesionales sanitarios se volcaron en combatir también los efectos de la pandemia.

Tanto es así que durante este tiempo, los forenses adscritos a la delegación territorial de Vigo -que acoge también la zona de Redondela y Porriño- realizaron hasta 71 certificaciones de fallecimientos en domicilio, a lo que hay que sumar su carga de trabajo habitual, que realizaban a través de teletrabajo. "Fue una colaboración muy activa y que nos tuvo a disposición de Sanidade las 24 horas los 7 días de la semana. Teníamos además causas pendientes propias del día a día que también teníamos que sacar. Cuando nuestro trabajo volvió a la normalidad, los requerimientos fueron mayores y esta colaboración no pudo continuar", señala la forense y responsable del Imelga en Vigo, Belén Pérez.

Los datos son corroborados por la directora del Imelga a nivel autonómico, Beatriz Otero. Reconoce además que de este modo se pudo liberar parte del trabajo de los sanitarios de Atención Primaria. "Las certificaciones no son algo que nos corresponde a nosotros de manera habitual pero se hizo para que la atención primaria estuviese más liberada para atender los casos habituales que tenían más los derivados de la propia pandemia. La zona que tuvo más casos fue A Coruña con 108; Vigo tuvo 71 asuntos de esta naturaleza seguida de Santiago con 56", explica Otero.

Esta coordinación con Sanidad se realizó a través del teléfono móvil de la guardia del médico forense, que se facilitó al 061 y eran estos profesionales los que alertaban al forense además de a su propio médico. "Nosotros tenemos acceso a la historia clínica de los pacientes y sabíamos que dolencias podían tener relación con su fallecimiento, si se podría tratar de un positivo o no", añade. Por su parte, Pérez matiza que tanto estos procedimientos como los de otra naturaleza se realizaban siempre "con garantías". "Había por ejemplo, ciertos informes que cuando las circunstancias lo permitían los emitíamos a la vista", concreta la forense.

Ahora, con la situación judicial ya normalizada, tratan de poner al día su agenda sacando tanto la "avalancha" de casos nuevos como los atrasados. "Nos entraron muchas causas de internamientos psiquiátricos y también en residencias; estamos haciendo también ya de forma presencial valoración de lesiones o de los detenidos, también de posibles agresiones sexuales; siempre trabajando con todas las garantías", matiza Belén Pérez.

En cuanto a las autopsias, si bien durante el estado de alarma solo se realizaron las "imprescindibles"; ahora en todos los casos que llevan se les realiza una PCR al fallecido para concretar si puede ser positivo o no. "No podemos esperar mucho tiempo para practicar la autopsia pero como mucho en 24 horas tenemos los resultados; es rápido", finaliza la directora del Imelga en la delegación de Vigo.

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