Hotel Attica 21 Vigo Business & Wellness. Es el nombre que lucirá el nuevo hotel Samil, que ya cuenta con su primera piedra simbólica: una caja de plástico cerrada bajo llave en la que se introdujeron monedas, el plano de la obra, periódicos y el acta: se enterró en un terreno a pie de obra con el deseo de que, en el verano de 2022, abra sus puertas. Es el plazo que se fija en las previsiones: con las excavadoras sobre el solar ya desde el mes pasado, comienza la cuenta atrás para la inauguración del complejo, que, orientado tanto hacia el sector turístico como al de congresos, nace para reforzar la oferta de alojamientos de calidad de la ciudad olívica.

En la tarea de colocar esta primera piedra, participaron representantes del Concello de Vigo, de la constructora San José y de la cadena hotelera Attica 21 -que pertenece al grupo Inveravante-, cuyo director, José Cajide, explicó que el nuevo hotel Samil, que presume de una vocación arquitectónica de integración paisajística, reducido impacto visual y respeto por el entorno, dispondrá de una superficie de más de 17.000 metros cuadrados (m2) construidos y 6.000 urbanizados, 157 habitaciones de diferentes tipologías, un área de 900 m2 de instalaciones orientadas a la celebración de todo tipo de eventos y reuniones -compuesto por un gran salón de 462 m2- y dos salas de reuniones, así como de un espacio exterior para la organización de cáterin al aire libre y facilidades para la realización de presentaciones.

Cajide también puso en valor las posibilidades que ofrecerá el complejo a la ciudadanía viguesa, ya que podrá disfrutar de su oferta gastronómica en los dos restaurantes que cohabitarán -uno será de tipo bufé; el otro, a la carta-, además de las vistas que regala el entorno de Samil, con las islas Cíes al fondo, que se contemplarán desde la terraza chill out con la que contará. "Será único por su ubicación impresionante y la calidad de los servicios", señaló el director de la cadena hotelera Attica 21 antes de destacar que el hotel creará en torno a 60 puestos de trabajo directos y 120 indirectos. Durante la fase de construcción, trabajarán más de medio millar de personas, con una media de 150 profesionales al día.

Gracias a una inversión de unos 15 millones de euros, la nueva versión del hotel Samil, de cuatro estrellas superior, ofrecerá, a su vez, spa y un centenar de plazas de aparcamiento. Se alzará con cuatro plantas sobre rasante y descansará sobre dos más bajo rasante. Su diseño, redactado por el estudio MMO, no tendrá nada que ver con el antiguo inquilino de la parcela: no se reconocerá si echa la vista atrás y contempla las siete imponentes plantas que saludaban al mar de la ciudad.

El alcalde, Abel Caballero, aseguró que, sobre la avenida de Samil, se erguirá un complejo "brillante". "La ciudad está encantada con este proyecto. Será un hotel acorde con una zona única que tiene vistas a las islas Cíes", concretó antes de destacar la magnitud de esta nueva pica de Inveravante en la primera ciudad de Galicia. "Teníamos ganas de ver esto. Es la modernidad en la que queremos vivir", apuntó.

Caballero puso en valor el papel relevante de Vigo como ciudad turística tras el bum inédito registrado en las Navidades, que "abrieron un nuevo panorama" y lograron que la urbe sea un destino de referencia, y ensalzó la labor de la constructora San José. "Es una garantía más de que el hotel se acabará en plazo. Es una gran satisfacción, son gente muy seria y responsable. Tengo una gran expectativa en esta y en otras obras de Vigo", señaló sobre el trabajo de una empresa que se encarga de hacer realidad Vialia, la Ciudad de la Justicia y las plataformas mecánicas de la Gran Vía.

El mandatario también tuvo buenas palabras para Inveravante y su fundador, Manuel Jove, fallecido a comienzos del pasado mes de mayo. "Cuando me reunía con él, notaba que entendía muy bien la ciudad. Tenía las formas y la sensibilidad que requiere el negocio hotelero", manifestó Abel Caballero.

La huella de Jove en la urbe

Inveravante, a través de su división inmobiliaria Avantespacia, arrancará entre finales de agosto y principios de septiembre la obra de un edificio en la calle Jacinto Benavente -Cordelerías- con155 viviendas. Otro proyecto en marcha, pendiente de las licencias oportunas, está en Marqués de Valladares:39 viviendas. En la calle Tomás Alonso, prevé levantar 62 alojamientos.