Samil, Príncipe y, ahora, la peatonal de O Calvario. Son las tres zonas de la ciudad que, por el momento, contarán con señalización en el suelo para delimitar el tránsito de los viandantes y crear carriles de circulación. El objetivo: minimizar el contacto y, así, cortar las alas a los contagios. El Concello se servirá de círculos de color rojo sobre los que aparece un dibujo en el que se recomienda mantener la distancia interpersonal de 1,5 metros, que, a su vez, actuarán a modo de mediana -precisamente, su diámetro es de metro y medio para evitar contacto en la intersección de los caminos-.

El anuncio lo confirmó ayer el alcalde, Abel Caballero, quien ya había advertido que este sistema se llevaría a más calles de la ciudad tras anticipar su uso en el paseo del arenal y en la milla del comercio olívico. Ahora, es el turno de Urzáiz a su paso por O Calvario, una de las arterias del barrio vigués que agrupa más actividad de negocios y paseantes a lo largo del día. Con esta medida, la administración municipal pretende que los viandantes utilicen la parte derecha de la vía para reducir la posibilidad de encontrarse con alguien de frente, lo que aumentaría las opciones de contagio. Por ahora, no ha desvelado cuándo se llevará a cabo la colocación de las marcas de señalización del tránsito peatonal.

Una costumbre de antaño

La finalidad del Concello es potenciar la seguridad en tiempos de pandemia. Y es que, ante la falta de mascarillas en algunos viandantes -cuyo uso ya es obligatorio en espacios públicos en varias comunidades autónomas, como Región de Murcia, Cataluña, Baleares, Aragón, La Rioja, Extremadura, Andalucía o Asturias, no en Galicia todavía-, una manera óptima de sortear ser contagiado es no acercarse a otras personas a menos de metro y medio, como establecen las autoridades sanitarias desde el inicio de la crisis.

"Tenemos que acostumbrarnos a ir por la derecha, es muy interesante, es la clave, ya que evita que nos encontremos con gente de frente. Así, habrá personas delante y detrás caminando en nuestra dirección. Hace años, en la calle Príncipe, se paseaba por la derecha. Es retomar aquella costumbre para evitar encontrarnos con gente de frente. Es una norma que ayuda a la salud, no hay ninguna duda. A unos les gustará más; a otros, menos", comentó el alcalde en una entrevista en Radio Vigo.

Caballero anticipó que recibirá "propuestas" para instalar este mecanismo de filas peatonales en otros puntos de la ciudad y señaló que Urzáiz podría ser una de las siguientes vías en adoptar este sistema que ya se ve en el suelo del paseo de Samil y se instalará en breve en una de las zonas más concurridas de la urbe olívica, Príncipe. "Sería bueno hacer lo mismo en esta calle; asumamos esta lógica de comportamiento: caminar por la derecha, es decir, subir con los edificios a la derecha y bajar con la carretera a la derecha", citó el regidor.