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Faro de Vigo

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Luis Gonzaga de la Calle Vergara - Presidente del Aeroclub

"Queremos recuperar para el club la sede del centro, con gestión directa o una empresa"

"El Aeroclub puede reforzar la campaña turística de Vigo: el golf o el cróquet se practican al aire libre, con distancia, y nuestro entorno es muy bonito, casi como un parque natural"

"Queremos recuperar para el club la sede del centro, con gestión directa o una empresa"

A lo largo de sus casi 70 años de historia el Real Aeroclub de Vigo ha afrontado la posguerra, años de bonanza económica como los que vivió España durante el "boom" del ladrillo y recesiones de calado similares a la desatada en 2008; pero nunca, en sus siete décadas, había lidiado con una crisis sanitaria de la magnitud del Covid-19. Ahora, al igual que otras sociedades emblemáticas de Vigo -el Náutico o el Círculo Mercantil, por ejemplo-, encara el reto de retomar su actividad y acomodarse a la bautizada como "nueva normalidad". A su favor juegan varios factores: una situación económica relajada y la ventaja de que su oferta deportiva, especialmente el golf y cróquet, se adapta bien a los tiempos del coronavirus. Ambas son disciplinas que se practican al aire libre y no exigen contacto con el resto de jugadores. Por esa razón Luis Gonzaga de la Calle Vergara, presidente del Aeroclub -que cuenta con unos 650 socios activos y una veintena de empleados-, reivindica el potencial de la institución para reforzar el atractivo turístico de Vigo este verano.

-¿Cómo encara el Real Aeroclub la "nueva normalidad"?

-Nos vamos adaptando poco a poco a la vida ordinaria, suavizando de forma sucesiva las medidas sanitarias y de seguridad establecidas. Por ejemplo, la necesidad de reserva previa la vamos suavizando mucho, tenemos los vestuarios y duchas abiertos, la piscina ya está en funcionamiento con el aforo limitado establecido... Nos vamos adaptándonos con cautela porque no queremos tener ningún incidente. La reserva la tenemos todavía establecida, un poco de forma laxa; pero la mantenemos porque la gente no se concentra tanto en el momento de la salida y también es mejor que vayan poco a poco accediendo a las instalaciones. Es una medida de seguridad adicional.

-¿Y a nivel económico, cómo les ha afectado la pandemia y el cierre obligado durante meses?

-No hemos tenido desfase de liquidez. También nos hemos acogido al ERTE, lo que quiere decir que a muchos trabajadores les hemos tenido que pagar menos. El ERTE que hemos tenido nosotros ha sido parcial porque necesitábamos mantener el campo de golf y el de cróquet en adecuado estado para cuando se volviera a la normalidad. En ese mantenimiento han ido rotando los trabajadores, lo que ha propiciado que el campo ahora esté en las mejores condiciones de uso. Incluso se puede decir que el parón le ha venido bien porque está en unas condiciones que hacía muchos años que no estaba. Lo cierto es que se ha regenerado mucho la hierba y todo el campo.

-¿El ERTE está ya levantado?

-Sí. En cuanto al punto de vista económico, los ingresos en esos meses fueron menores. Hemos acordado devolver parte de los servicios pagados con antelación por los socios, una parte proporcional; por ejemplo de uso del cuarto de palos o del cuarto de zapatos de golf? En la directiva hemos llegado al acuerdo de devolver la parte proporcional cobrada por anticipado al socio.

-¿Temen que el miedo a los rebrotes pueda afectar a su volumen de demanda este verano?

-Yo creo que podría afectar si hubiera un rebrote porque nos obligaría a mantener de nuevo las medidas sanitarias que han propiciado que vaya menos gente a jugar. Para la práctica del deporte en sí no; pero sí podría afectar, por ejemplo, en cuanto al uso de la casa social y la restauración, fundamentales. El golf y el cróquet se practican al aire libre y siempre hay una distancia. Incluso se puede jugar sin mascarilla porque está uno a más de dos metros del compañero.

-A las puertas de una campaña turística muy compleja, se está poniendo el acento en que Vigo es un destino turístico seguro y con una amplia oferta de naturaleza y actividades saludables. ¿Cree que el Aeroclub puede reforzar ese gancho turístico?

-Por supuesto. Si no hay rebrote que nos afecte en lo que se refiere a la restauración y al uso de la casa social y vestuarios? En el caso del golf, por ejemplo, yo puedo salir de mi casa u hotel vestido ya y solamente tengo que ponerme los zapatos y jugar. Además yo creo que el entorno del Real Aeroclub es muy bonito. Podría decirse que es un parque natural porque con el lago Mol y todo el entorno forestal que existe da gusto pasear por allí, sobre todo en verano. Yo creo que sí, que sería bueno que se estableciera como uno de los factores que podrían dar lugar a ese fortalecimiento de la campaña turística.

-La asociación dispone de un amplio local en la calle Reconquista, el mismo que alquiló entre 2015 y 2018 al Círculo Mercantil. ¿En qué situación se encuentra?

-Antes de la pandemia teníamos conversaciones con dos empresas restauradoras para alquilarlo. Estábamos evaluando esa posibilidad cuando surgió este tema, pero también estamos evaluando explotarlo directamente nosotros. Tener una sede social en el centro de Vigo, para los socios, también es muy gratificante. En vez de acudir a tomar algo a otro sitio de la ciudad, pueden quedar en la sede social del Aeroclub, que también es una sede emblemática. Es bonita y queremos recuperarla para el club.

-¿Valoran retomar la actividad social en aquellas instalaciones?

-Efectivamente, bien sea explotándolo directamente o bien a través de una empresa de restauración que dé a los socios del Aeroclub alguna bonificación, reservas de mesas? Pero eso queremos hacerlo urgente porque es un gasto innecesario que tenemos y también queremos sacarle rentabilidad.

- El aprovechamiento de las instalaciones sería hostelero.

-Efectivamente, un restaurante, cafetería, con espacio para jugar a las cartas, por ejemplo? Que nos sirva para tener un contacto en el centro de la ciudad. Eso lo queremos hacer o bien directamente, lo que supone incorporar algún trabajador, o bien indirectamente a través de la cesión a una empresa de restauración, pero siempre con un cierto beneficio para los socios.

-¿Cómo se encuentra el Real Aeroclub a nivel asociativo?

-Ahora mismo existe total paz social. No tenemos ningún conflicto interno. Las cosas están muy relajadas y funcionando. Aparte de otras inversiones que hemos hecho, por ejemplo en maquinaria para el mantenimiento del campo, una valla nueva de cierre que hemos puesto también? Hemos realizado un campo de cróquet que está teniendo mucha aceptación.

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