Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Los centros de salud mantienen las consultas presenciales solo en casos "imprescindibles"

Los pacientes solo pueden pedir citas telefónicas y es el propio médico el que valora si es necesario una atención en persona

Una paciente espera a ser atendida en el centro de salud de Rosalía de Castro-Beiramar.

Una paciente espera a ser atendida en el centro de salud de Rosalía de Castro-Beiramar. // Marta G. Brea

La actividad sanitaria va poco a poco recuperando la normalidad tras la pandemia, pero de forma muy paulatina. En Atención Primaria, por ejemplo, se continúan extremando las precauciones para evitar posibles rebrotes, por lo que se siguen restringiendo en la medida de lo posible las consultas presenciales. Los pacientes únicamente pueden solicitar una cita telefónica y, en ese contacto, es el propio médico de familia el que decide si es necesario verle en persona o el problema puede solventarse de forma telemática. De esta forma, en los centros de salud de una mayor actividad asistencial, los médicos de familia apuntan a que están viendo a una media de ocho pacientes cada uno, además de las posibles urgencias que puedan surgir.

"Atendemos solo en persona a aquellos casos que son imprescindibles. Así conseguimos filtrar consultas que digamos que son banales y que se pueden solucionar perfectamente por teléfono. Esperamos que esta restricción de las citas presenciales continúe porque la gente tiene que entender que la crisis sanitaria todavía no ha terminado, el virus sigue ahí y tenemos que tomar todas las precauciones posibles", explica Gonzalo López Villar, médico de familia en el centro de salud de Navia.

En caso de que finalmente sea necesaria una consulta presencial, se programan de forma muy escalonada entre cada paciente para que nunca haya aglomeraciones en las salas de espera. Al ser pocas, además, los facultativos defienden que "de esta forma les podemos dedicar mucho más tiempo a cada paciente que antes, por lo que la calidad asistencial ha aumentado". "Por eso preferimos que de momento se mantenga este sistema y reservar las consultas presenciales únicamente a aquellas personas con problemas que no pueden ser atendidos por teléfono", explica Marta Delfín, doctora en el centro de salud de la Doblada.

¿Y qué tipo de enfermos son los que los médicos de familia ven presencialmente? Especialmente personas mayores con patologías crónicas que necesitan un ajuste en el tratamiento, enfermos que necesiten un seguimiento y también situaciones que necesitan el contacto directo con el médico, como los dolores abdominales.

"Al menos en Navia estamos comprobando que los pacientes también prefieren ser atendidos por teléfono para evitar tener que venir al centro de salud. La mayoría son conscientes de que el riesgo al contagio sigue ahí", explica Gonzalo López Villar. Los facultativos están ahora a la espera de que la Consellería de Sanidade se pronuncie sobre la recuperación de la normalidad en los centros de salud y que los pacientes puedan pedir ya a través de internet o la aplicación citas presenciales, como se hacía antes de la pandemia. Hasta ese pronunciamiento, por tanto, continuará siendo el médico de familia el que filtre los casos y decida quiénes son los enfermos que necesitan acudir a la consulta.

Mientras tanto, no obstante, los ambulatorios mantienen los circuitos diferenciados para pacientes con síntomas respiratorios y que por tanto pueden ser sospechosos de padecer coronavirus y evitar así que entren en contacto con el resto de enfermos.

Compartir el artículo

stats