Suscríbete

Faro de Vigo

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El turismo náutico, al alza: los puertos deportivos llenan sus amarres en verano

Los tránsitos entre rías y pequeñas embarcaciones centran una demanda que este año roza ya el 100%

Embarcaciones amarradas ayer en los pantalanes del Real Club Náutico. // R. Grobas

Cambiará la decoración, pero no su utilidad. Los puertos deportivos volverán a registrar un lleno absoluto en sus dársenas en la temporada estival y lo harán con un turismo diferente: el tránsito extranjero dará paso a movimientos entre rías y a embarcaciones más pequeñas. Así resumen desde los tres principales puertos deportivos de la ciudad -Real Club Náutico de Vigo, Liceo Marítimo de Bouzas y Marina Davila Sport- el escenario que ya se vislumbra en sus amarres. "La verdad es que estamos sorprendidos porque no contábamos con que nos fuera a ir tan bien, podemos decir que tenemos lleno. Solo nos quedan libres las plazas de tránsito, que seguramente quedarán más vacías porque no vendrán tantos extranjeros y se ocuparán con gente de la región, pero el resto está lleno", explica Miguel Pereira, presidente del Liceo de Bouzas.

Y es que a este modelo de turismo de recreo, que cuenta con más de 2.000 puntos de amarre, parece no haberle afectado las consecuencias de la crisis sanitaria, aunque sí se vieron alterados sus potenciales clientes. "Mucha gente que tiene un barco y en verano se iba a Grecia, Cuba, etc? ya no lo hará. Yo creo que va a haber un retroceso del turismo hacia el exterior y la gente se va a quedar más en plaza. Toda esa gente de la región que no iba a utilizar el barco va a venir aquí y habrá mucho tránsito entre rías. Siempre estamos al 100% y este año con más motivo. No viajarán tanto al exterior pero los barcos que tenemos aquí sí se van a mover. El de aquí irá a Sanxenxo, por ejemplo, y el de Sanxenxo aquí. Y también vendrán barcos de Europa", subraya José Antonio Portela, su homólogo en el Club Náutico vigués, quien también refrenda este "lleno" en sus amarres. "¿Nuestras previsiones este verano? Que va a haber lo del año pasado o más. Ahora lo tenemos casi al completo pero la ley nos obliga a dejar un porcentaje de plazas para los tránsitos. Prácticamente estamos llenos ahora", amplía.

A punto de colgar el cartel de completo también están las plazas de amarre en las dársenas de Marina Davila , donde año tras año recalan algunos de los yates más espectaculares e imponentes esloras. "Yo no lo tengo lleno, tengo la capacidad alta, algunos pantalanes si están al 100% o cerca pero otros no. Vamos a ofertar un precio especial en las últimas plazas que tengo, pero el resto está bastante lleno. De tránsitos vamos despacio", cuenta Joaquín Fernández Davila.

El turista extranjero que se hacía con esta plaza deja ahora paso a un patrón mucho más local. "En esta época del año solemos tener mucho cliente que viene todos los años de Salamanca o Madrid, que hace este tipo de navegación y no contábamos con ellos. Pero se aventuraron y echaron el barco al agua, aunque no están aquí todavía ya tienen el barco listo para poder navegar",explica Pereira.

También el tipo de embarcación que descansa en estos puertos deportivos mudó su tamaño. "Mi teoría fue que la náutica de recreo en barco pequeño va a tener un auge porque hay gente que se va a encontrar que sale de la pandemia, que sus negocios no dependen del turismo, y que no se lo van a gastar en un viaje y sus vacaciones en la playa se van a dar cuenta que tienen límite de aforo, por lo que optarán alquilar un barquito para navegar por la Ría", expone el responsable de Marina Davila.

Ampliación de plazas

Siguiendo las palabras de Fernández Davila, actividad náutica está experimentando un notable pico en los últimos años. Esta tendencia se aprecia también en el aumento de demanda de viajes charter a las Cíes; empresas de la ría o particulares alquilan barcos y organizan visitas al archipiélago.

En total, entre los tres principales puertos deportivos de Vigo, la ciudad ofrece al navegante cerca de dos mil plazas de amarres, pero semejan no ser suficientes. En el caso del Liceo Marítimo de Bouzas, tenían sobre la mesa la idea de incrementar sus dársenas y por consiguiente sus amarres, pero la crisis económica por el coronavirus demoró, al menos un año, esta pretensión. "Nosotros teníamos planteado ampliar las dársenas antes de todo esto; ahora es algo que a lo mejor queda para el año que vienen porque en este no nos entra en presupuesto. Hemos mantenido la plantilla y todo esto nos ha provocado una bajada en la hucha. Esperemos que ahora todo siga funcionando como esperamos y nos ayude a recuperar", precisa Pereira.

En el caso del Club Náutico, su presidente no descarta una nueva ampliación, pero recordando las mejoras recientes. "Es previsible que se puedan aumentar plazas pero vamos despacito que tenemos prisa. El año pasado de hecho pusimos dos pantalones nuevos a raíz del accidente de O Marisquiño, porque aquello quedó bloqueado. Y en otro lado también hicimos pantalanes nuevos", concluye Portela.

Compartir el artículo

stats